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CARTA DE LOS MARTES

6 DE NOVIEMBRE DE 2018

El pasado día 30 de octubre hablamos de esclavitud, un fenómeno que en el pasado tenía un gran predicamento pero ahora sólo pervive en zonas marginales del planeta, siempre fuera del sistema capitalista occidental.

Hablaremos hoy de algo que tiene que ver con la esclavitud, aunque se ejecuta y aplica contando con la voluntad de los sujetos pacientes. Es una variante de sometimiento que no se suele contemplar desde ese prisma. Es la que desarrolla el Estado, con una herramienta insidiosa que se viene en llamar Estado de Bienestar. La aplica sobre sus súbditos, anulando su iniciativa, laminando sus voluntades, reduciéndolos a máquinas de gasto y tributación, que votan cada varios años y viven y mueren bajo la férula de Leviatán. Para muestra, este botón de Fernando del Pino, tan acertado como siempre. https://www.fpcs.es/esclavos-del-estado-y-del-pensamiento-unico/

Tal es el alcance del concepto que hace mucho tiempo que se ha acuñado una frase resumen en su país de origen: From the craddle to the grave, nada se escapa a la voluntad del Estado.

Este mecanismo perverso opera directamente en contra la libertad de las personas a cambio de que éstas eludan la responsabilidad de sus actos cediéndola al Estado, dicho en términos agregados. Theodore Dalrymple (que como ustedes saben, ni se llama Theodore, ni se apellida Dalrymple, sino   Anthony Daniels) ha escrito un artículo excelso y oportuno titulado “Por qué el Estado de Bienestar destruye a las personas”. http://www.expansion.com/actualidadeconomica/analisis/2018/10/11/5bbf7eea468aeb4d178b466a.htm

En él, Darlymple disecciona con precisión (no es cirujano, pero sí médico psiquiatra) los males del Estado de Bienestar y el resultado es grandioso. También lo son sus libros, de los que sólo he leído el último, Spoilt Rotten: The Toxic Cult of Sentimentality (2010), traducido como Sentimentalismo tóxico. Lo recomiendo.l

La profundidad y extensión de los asuntos personales y familiares que el Estado de Bienestar controla y maneja no deja de crecer. Eso, con ser una aberración de raíz totalitaria, tiene otra cara inseparable: su financiación reclama cada vez mayor parte de nuestra renta disponible. No podemos entrar a analizar ahora la creciente presión impositiva que sufrimos, pero esta noticia, bien reciente, es una muestra de las políticas confiscatorias de un Estado Leviatán que es manejado por los partidos tradicionales (esto incluye a Podemos, por si había alguna duda) como una extensión de su propia condición parasitaria de la sociedad. http://m.libertaddigital.com/economia/2018/11/02/el-gobierno-prepara-un-nuevo-golpe-a-las-herencias-en-vida-1276627580/

Iba a continuar con este asunto un rato más, probablemente lo que me permitiera la longitud estándar de la Carta de los martes (que viene a ser de tres folios y medio), pero héteme aquí que leyendo la prensa encontré un titular escandaloso. Es éste: “Una mujer que acusó a Kavanaugh de haberla violado reconoce que mintió”. Ajá. Esta es una inhabitual representación del comportamiento de los progres de este mundo. No es nada común que las gentes que nutren los ejércitos de fanáticos socialdemócratas y similares desvelen sus mentiras, pero en este caso, el milagro se ha producido. El relato completo está aquí y proviene de ABC: https://www.abc.es/internacional/abci-mujer-acuso-kavanaugh-haberla-violado-reconoce-mintio-201811031219_noticia.html

Los epígonos (puede usted llamarlos por su otro nombre, que es palanganeros) de la prensa progre (que es casi toda a ambos lados de Océano) han obviado el asunto. Si preguntados, dirán que ya no interesa, puesto que Kavanaugh ha sido elegido como juez del Tribunal Supremo y esto es agua pasada. Pero no es así. Contribuyen activamente a ocultar la mentira (social) Demócrata norteamericana, que recurre a todo expediente conocido para lograr a sus fines. Ya saben, el fin justifica los medios, como decía Ulianov, Vladimir Ilich.

Y cuando aparece un no-político que se les enfrenta, que cumple sus compromisos electorales, que diagnostica sin complejos y que sigue su proyecto de recuperación de los valores tradicionales norteamericanos, lo único que ven muchos observadores es que ese individuo (se llama Donald Trump, por si no habían caído) es un patán. Vaya por Dios, hombre. El rábano por las hojas.

Por cierto, enlazo con un buena aportación de Daniel Rodríguez Herrera sobre el Partido Republicano norteamericano que es de gran calado. Enfoca el asunto de manera inhabitual. https://www.libertaddigital.com/opinion/daniel-rodriguez-herrera/los-republicanos-encuentran-por-fin-algo-de-valor-y-dignidad-86203/

Y ahora, la frase que oficia de colofón y que tiene que ver con el asunto central de esta carta: el Estado de Bienestar. Es fruto de la sabiduría popular y se la conoce como refrán: “El que parte y reparte se lleva la mejor parte”. O sea, que quien gestiona (el Estado, el gobierno, los partidos, los funcionarios y contratados de las metastásicas administraciones, los ejecutores de las funciones del Estado) la materialización de las líneas del Estado de Bienestar se beneficia directamente de la existencia de ese inmenso abrevadero, tanto más cuanto mayor sea el alcance y la profundidad del mecanismo estructurado. No les extrañe que sea el Establishment quien, con excusas de todo orden pero en su mayoría referidas al concepto de Bien Común (signifique lo que signifique este concepto, sobre el que volveremos en su día), más pelee por su conservación (primero) e incremento (después y siempre).

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LA FRASE DE LA SEMANA

Tentado estaba de incorporar otra frase, cuya paternidad corresponde al cuadragésimo Presidente de los EEUU, Ronald Wilson Reagan. Y como, al decir de Oscar Wilde, la mejor manera de combatir una tentación es caer en ella (el tipo era un amoral inteligente, como se sabe), pues sigo sus consejos y la traigo de cierre: “Un país que no controla sus fronteras, en realidad ha dejado de ser un país”. Con esta frase anuncio la temática central de la carta de 13 de noviembre, que elaboraré para estar con ustedes al día de siempre, martes. Dios mediante. Será sobre inmigración.