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CARTA DE LOS MARTES

27 DE NOVIEMBRE DE 2018

Queridos amigos:

Paso a divulgar el próximo acto del Centro Diego de Covarrubias. Como sabe el lector, tenemos en el horno no menos de tres libros y dos cuadernos. De entre los primeros, ya está listo para salir el de José Ramón Ferrandis. Su título es breve y claro: “África es así”. Está escrito tras una experiencia de nueve años de trabajo en permanente contacto con esos países, estudiando el riesgo inherente a realizar operaciones en y con ellos, aplicando los principios de la Inteligencia Económica a su realidad. El autor presentará el libro en la Fundación Rafael del Pino el día 10 de diciembre de 2018, a las 19:00 horas.

La actual cúpula del Vaticano (no, no me refiero a la de la Basílica de San Pedro, obra maestra de Bramante y Buonarroti, entre otros), ha dado un paso más hacia la nada al asumir en su plenitud los hirientes (por estúpidos y gravosos) postulados de lo que el común de la opinión publicada viene en llamar cambio climático. En un movimiento sin precedentes (pero propio de hombres de Fe, que en no otra cosa consiste en creer lo que no se ve; ¿cómo no lo habíamos visto antes?)  https://infovaticana.com/2018/11/19/presentan-en-el-vaticano-las-tablas-de-la-ley-contra-el-cambio-climatico/?utm_medium=social&utm_source=email&utm_campaign=shareweb&utm_content=footer&utm_origin=footer la Santa Sede ha acogido la presentación de unos llamados 10 Mandamientos que despiertan repulsión.

Por cierto, el Gobernador de California, Jerry Brown (Demócrata) ha parpadeado. Al intentar imputar al susodicho cambio climático el catastrófico incendio de Paradise, además de la retahíla habitual en un pseudopolítico demócrata que se precie, ha dejado atisbar que acaso la gestión forestal tenga algo que ver en ello. Vaya, vaya. No es algo, que lo es todo. Si dejas el sotobosque intacto con un planteamiento conservacionista tirando a primitivo y además construyes con madera en el seno de la arboleda, un día prende todo ello y las consecuencias son funestas. No sólo en España los cargos políticos están ocupados fundamentalmente por tipos de tercera clase. https://wattsupwiththat.com/2018/11/18/california-governor-in-less-than-five-years-even-the-worst-skeptics-will-be-believers/

Así que hoy hablaremos un poco de medio ambiente y energía. Sólo un poco porque tenemos dos páginas y el asunto da para una Summa Theologica, tal es la cantidad de falsedades que hay que denunciar, enfrentar y destruir. Esta noticia https://wattsupwiththat.com/2018/10/31/fail-symbolic-fukushima-wind-turbine-to-be-removed-too-expensive-to-run/ que se puede leer en no muchos medios pone de relieve que el voluntarismo rojiverde suele traer costosas consecuencias.  A ver, entendámonos. Son costosas para el contribuyente y para las empresas que pagan los extracostes de la energía así generada (perdiendo competitividad en el camino), pero nunca para los políticos que las inducen y para los parásitos que viven de ellas. Eso sí, se pagan. Nada es gratis.

Ustedes recordarán el terremoto que sacudió las costas del Este de Japón el 11 de marzo de 2011. Al movimiento telúrico siguió un espantoso maremoto, responsable de las más de 23.000 muertes subsiguientes. Saben también que las aguas inundaron el área de motores de refrigeración de la central nuclear de Fukushima. Al no poder evacuar el calor generado por la fisión, las barras de tres de los cuatro reactores se fundieron, provocando un incidente nuclear de gran importancia medioambiental.

Como consecuencia del temor que este tipo de energía despierta en la población y en los rectores de algunos países, las centrales japonesas fueron clausuradas en su totalidad, provocando disfunciones de gran envergadura en el sistema de generación japonés, que hubo de reorientarse a corto y medio plazo a las plantas tradicionales. A caballo del temor antinuclear, se construyeron a toda prisa parques eólicos que pudieran sustituir siquiera parcial e ineficientemente la energía nuclear decretada fuera de juego[1]. La prefectura de Fukushima lo reconoce.

La noticia que acaba de leer cuenta la historia del cierre de uno de esos parques. Fue un error. Un error que se repite en todo el mundo a caballo de la presión del IPCC y de su madre, la Organización de Naciones Unidas. Borrachos de poder, no cejan en cometer más y más equivocaciones: http://m.libertaddigital.com/economia/2018/11/23/el-cierre-de-las-centrales-nucleares-disparara-el-coste-de-reducir-las-emisiones-de-co2-1276628677/

El lector sabe que los partidos políticos avanzan con sus programas con independencia de sus descabellados supuestos de partida, su conveniencia o sus efectos secundarios negativos. Dentro del elenco de partidos, los hay más pretenciosos que otros. En España, la tradición de aventurerismo es propia sobre todo del PSOE, cuya trayectoria está trufada de equivocaciones de terribles consecuencias (incluso para ellos) en todos los órdenes. La última ideíca sin fundamento lógico, distorsionadora de la industria y de la organización social, aniquiladora de sectores productivos enteros, es esta: http://m.libertaddigital.com/economia/2018/11/14/los-nuevos-objetivos-verdes-del-psoe-energia-100-renovable-y-todos-los-coches-electricos-en-2050-1276628179/ Lo curioso es que se muestran orgullosísimos de ella. Y más curioso aún es que el personal siga votando a estos ineptos como si no hubiera un mañana. Que no lo habrá de seguir ellos en el machito.

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La frase de la semana

La frase del día de hoy es, en línea con la mayoría de los asuntos que trata la carta, sobre el fraude climático. Es del profesor Nils-Axel Mörner (1938), ex Director del Departamento de Geofísica y Geodinámica de la Universidad de Estocolmo, especialista de renombre internacional en materia de medición y análisis del nivel de los mares.

“(La del cambio climático) es la mayor mentira jamás contada”. Y mira que hay dónde elegir: el socialismo y su preocupación por los pobres y los desheredados; la II República española como un régimen deseable, ideal, legítimo. El genocidio español en América. La Santa Inquisición. El Comunismo como un régimen de igualdad. Francia como la cuna de las libertades. El Islam como religión de paz. Y así, sucesivamente.

Quizá no sea la mayor mentira, pero probablemente sí la más cara. Lo es para el contribuyente de a pie de los países ricos, desde luego, pero para los miles de sujetos que viven (magníficamente) del cuento, es sin duda un chollo a mantener. Como sea.

Un abrazo

[1] Por cierto, reto al lector a que acierte el número de muertos por el accidente nuclear. La semana que viene daré la solución.