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LA EFEMÉRIDE: 12 DE JUNIO DE 1898

El 12 de junio de 1898, hace exactamente 120 años, Emilio Aguinaldo fue elegido Presidente del archipiélago y las Islas Filipinas proclamaban su independencia de España. Desde 1896, la situación era muy difícil allí. Los líderes independentistas (Bonifacio y Aguinaldo, al frente del movimiento de segregación, habían avanzado mucho) pero el Ejército español capturó a Aguinaldo – que antes había fusilado a Bonifacio – y permitió se exiliara en Hong Kong. Fue un error, porque Aguinaldo buscó el apoyo de los EEUU y lo obtuvo. Con él de su parte, derrotó a nuestras tropas (con excepción de “los últimos de Filipinas”) y fue investido Presidente. Pero Roma no paga traidores, así que los EEUU, en pleno proceso de expansión imperial, lo detuvieron en 1901. Pretextando un ataque a la capital (recordemos el Maine en Cuba y el Maddox en Vietnam; se repiten mucho estos jóvenes) declararon la guerra a las Filipinas y la arrasaron (un millón de muertos sobre nueve de habitantes). Un nuevo episodio militar tuvo lugar como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Ejército Imperial (japonés) invadió las islas y se enfrentó en ellas con los EEUU. Finalmente, en 1946, las Filipinas fueron de nuevo independientes, esta vez hasta ahora.

Con esta derrota, España perdía las posesiones en Extremo Oriente. En agosto perdió también Cuba. La perla del Caribe fue la última parte ultramarina de España  en caer en manos de los EEUU, un enemigo tan superior que resulta inverosímil nuestra convicción para defender lo nuestro frente a tan poderoso enemigo. Con todo, la Historia es testigo de la grandeza, de la extensión y de la excelente gestión del Imperio español, el más humano que vieron los siglos. Y en estos días, cuando los enemigos de España se alían bajo el paraguas socialista para desmembrarla tras la abyecta gestión del partido dizque conservador, es momento de recordar nuestras gestas. Y de manifestar también que todos aquellos países que se crearon tras la salida de España perdieron seres humanos, instituciones, renta, calidad de vida y el orgullo de pertenecer a una Patria común. Eso sí, las nuevas oligarquías locales se subieron al machito ayudándose de la sangre seca de sus conciudadanos, para no descender fácilmente.

En relación con esta efemérides una frase de Emilio Aguinaldo, primer Presidente de Filipinas, preguntado por el periodista Guillermo Gómez Rivera el 16 de diciembre de 1958 (es decir, con 89 años de edad, lo que le permitía tener alguna perspectiva) sobre si se arrepentía de algo de su vida, declaró:

“Sí. Estoy arrepentido en buena parte por haberme levantado contra España y por eso, cuando se celebraron los funerales por el Rey Alfonso de España en Manila, yo me presenté en la catedral para sorpresa de los españoles. Y me preguntaron por qué había venido a los funerales del Rey de España en contra del cual me alcé en rebelión… . Les dije que (Alfonso) sigue siendo mi Rey porque bajo España siempre fuimos súbditos, o ciudadanos, españoles, pero que bajo los Estados Unidos somos tan solo un mercado de consumidores de sus exportaciones, cuando no parias, porque nunca nos han hecho ciudadanos de ningún estado de Estados Unidos. Y los españoles me abrieron paso y me trataron como su hermano en aquel día tan significativo…” (Entrevista con el Presidente Emilio Aguinaldo y su señora, Dª María Agoncillo”. Kawit, Cavite. Diciembre 16, 1958)