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LA EFEMÉRIDE: 17 DE ABRIL DE 1610

El 17 de abril de 1610, el Rey Felipe II ordenó la expulsión de los moriscos del Reino de Aragón. Como sabéis, los moriscos eran los musulmanes que permanecieron en España tras la culminación de la Reconquista. D. Pedro de Salazar y de Mendoza explicaba así el origen de la palabra morisco: «Resultóles el nombre diminutivo, de los Moros que ocuparon a España, llamados assí, por hauer venido de las Mauritanias Tyngitana y Cesariense. Los latinos los llamaron Mauros, y de aquí Mauriscos. En castellano, Moros, y de Moros, Moriscos.

¿Por qué lo hizo el Rey? A principios del siglo XVI los moriscos estaban repartidos por cuatro grandes áreas: Aragón (sobre todo en el valle del Ebro), Valencia y Castilla, fundamentalmente en Granada y en Murcia. Se resistieron sobremanera a abandonar su religión y su cultura. Suponían un peligro potencial al ser un apoyo a las ofensivas musulmanas en las costas mediterráneas (turcos y berberiscos que atacaban las costas de Levante). Eran muchos, muy cerrados sobre sí y su importancia económica, sobre todo en la agricultura, era grande. Las relaciones con ellos fueron siempre difíciles, como atestiguan las rebeliones armadas de los moriscos de 1498 y la del 16 de abril de 1568 (tal que ayer hizo  450 años) en Granada, lo que indujo a dispersarlos (en un ejercicio de tolerancia) por la ancha Castilla, sobre todo en La Mancha. Cuantos intentos de integración se llevaron a cabo durante el siglo XVI fueron inútiles, así que el día de autos, el Rey Felipe III acabó por ordenar la expulsión de todos los moriscos de Aragón (donde eran un 20% de la población, a la que siguió Valencia, donde alcanzaban un 30%). En total unos trescientos mil sobre una población de entre seis y ocho millones para toda España.