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LA EFEMÉRIDE: 26 DE JUNIO DE 1975

El 26 de junio de 1975 falleció San José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. No nació santo, evidentemente, pero lo es como consecuencia de su hercúlea acción humana, tendente a crear una entidad cuya importancia, alcance y trascendencia marca el devenir de la Iglesia Católica, tanto la finisecular cono la actual. El desempeño de José María Escrivá es extraordinario. Antes de detallarlo siquiera por encima, si el lector tiene hecha su opinión a favor o en contra de la persona y su obra, excelente. Cada cual es libre de hacerlo. Pero que ello no sea óbice para que lea desapasionadamente estas líneas de alguien que no es miembro de la Orden, no simpatiza especialmente con ella ni se opone especialmente a su peso en la sociedad actual pero observa, reconoce y refleja los hechos de manera al menos algo ordenada. Tengo amigos del Opus pero no tengo entre mis amigos enemigos del Opus, pues no se puede ser enemigo del Opus y decir a la vez que se sirve a los intereses de la Iglesia. Al que no le guste esa organización (o los jesuitas, o los agustinos, o los marianistas), no tiene sino que criticar sus medidas, su comportamiento y sus efectos.

Nacido en Barbastro en 1902, y ordenado sacerdote en 1925, José María Escrivá comenzó en 1928 su labor de constitución del Opus Dei para transmitir a los hombres (laicos y consagrados) la idea de que se puede alcanzar la santidad a través del trabajo. La institución ha alcanzado una extensión prácticamente mundial e integra a más de 80.000 personas activas y bien organizadas en distintos niveles de compromiso y dedicación a la obra.

Lo dicho, una enormidad.