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LA EFEMÉRIDE: 3 DE JULIO DE 1549

El 3 de julio de 1549, Carlos I de España y V de Alemania, el Emperador de Occidente, mandó parar. Mandó parar las conquistas en América. Y lo hizo movido por los principios que informaban el comportamiento del Estado, la ética cristiana y la moral católica. Así que Carlos I ordenó al Consejo de Indias detener la conquista hasta estar seguro de que el trato que se confería a los nativos era correcto. Entraron en juego el Emperador, el Consejo y los fundamentos de la misma existencia de la aventura ultramarina: las leyes de Indias. Intervinieron Domingo de Soto, Bartolomé de las Casas, Melchor Cano, Bartolomé de Carranza y muchos más, sobe los que sobrevolaba el recto proceder de Francisco de Vitoria, ya fallecido. Frente a De las Casas, quien defendía que las guerras de conquista eran injustas se elevó Juan Ginés de Sepúlveda, quien aseveraba justamente lo contrario.

Tras muchos meses de confrontación (ahora se dice debate), informes y una votación entre los miembros del Consejo, el resultado final fue de empate. Tras él, la conquista continuó, los derechos de los aborígenes fueron reforzados y la idea general a partir de entonces fue la de conversión (al catolicismo) y de pacificación. Este fue el embrión de los derechos humanos en la historia del mundo. Ahora nos parece estándar tal cosa, pero en 1556, año en que se reanudó la urbanización del Perú, no lo era en absoluto. Y si en ese concepto – en la teoría – fue España pionera, en la praxis del respeto al conquistado lo fue tanto o más. Nótese que, a día de hoy, ese comportamiento de respeto es todavía un hecho inexistente en muchas partes del mundo. Y es que la síntesis de Cristianismo. Derecho Romano y filosofía griega que nos inspira es un sumatorio nunca igualado y menos aún mejorado en la historia del Hombre.

Nunca imperio alguno, jamás antes ni jamás después hasta ahora mismo hizo nada parecido, lo que a los españoles nos llena de orgullo y, por exclusión, empaña la posición de quienes atacan a España y a su historia, desde dentro o desde fuera. ¡Viva España!