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LA EFEMÉRIDE: 5 DE JUNIO DE 1568

El 5 de junio de 1568, con el cumplimiento de las orden del Duque de Alba de decapitar a los condes Egmont y Horn, comenzó la guerra en Flandes, parte de la corona de España. Todo comenzó en 1566. Los protestantes (calvinistas) de los Países Bajos. Éstos destruyeron con gran violencia las imágenes católicas de las iglesias. Los regidores locales aseguraron que acabarían con los disturbios, pero no fue así, sino al contrario, éstos se extendieron, puesto que se trataba de una conspiración contra la corona. La Regidora y hermana del Rey Felipe II,  Margarita de Parma no pudo reconducir la situación, por lo que el Rey designó al Duque de Alba como jefe de una fuerza expedicionaria para luchar contra la rebelión. La situación era difícil y el propio Duque de Alba no hubiera querido enfrentarse a ella: a 1.500 kilómetros de distancia de la frontera de la metrópoli, en momentos en que el turco amenazaba al Mediterráneo, rodeada de enemigos de España, lo que se manifestó en el apoyo militar, económico y diplomático del Reino Unido, de Francia y de Alemania (este término es avant la lettre, pero el lector me lo excusará) a la rebelión y con un entorno y un clima militarmente complicados por ser zona de canales y embarrada la mayor parte del año. Ello no obstante, Alba aceptó su destino y las órdenes del monarca y capturó a Horn y a Egmont mientras Orange huía.

La guerra de Flandes fue un episodio de colusión entre independentistas flamencos y calvinismo rampante, que dejó en agua de borrajas el resultado de la Paz de Augsburgo pocos años antes, que institucionalizó el aforismo que ya vimos: “Cujus regio, eius religio”. Era una falsedad más de los protestantes dirigida a cerrar en falso una guerra de independencia entre los príncipes germánicos y Carlos I , como ésta era una guerra entre príncipes neerlandeses y Felipe II. Curiosamente, Horn era almirante de Flandes y Egmont, amén de primo segundo de Felipe, había luchado en batallas contra Francia, pero cuando la mezcla letal entre religión y poder se pone en  evidencia, sólo resta la retirada o la guerra.

La Guerra duró exactamente 80 años y terminó, efectivamente, con la retirada de las tropas imperiales. Así que no era cierto el binomio alternativo: se puede hacer una guerra y al no ganarla, retirarse. Que pregunten a los EEUU sobre Vietnam, por ejemplo.