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LA EFEMÉRIDE: 8 DE MAYO DE 589

El 8 de mayo es un día lleno de efemérides de interés. Tentado estaba de mencionar el hecho de que Alfonso X el Sabio otorgara en 1254 la Carta Fundacional de la Universidad de Salamanca, o de que Felipe II trasladara la capitalidad de España (sí, España, no “estepaís”, como infumables medios definen nuestra patria) de Valladolid a Madrid en 1561. Incluso pensé en comentar que tal día como hoy de 1701, las Cortes reconocieran a Felipe V como Rey de España en lugar del Archiduque Carlos, pero ya lo hemos hecho en una carta anterior.

Así que elijo la más importante de todas, a mi juicio: el 8 de mayo del año 589 después de Cristo, el Rey Recaredo y todos los visigodos, en el Concilio de Toledo, abrazaron el catolicismo. ¿Y por qué me parece que esta es la efemérides a elegir, de entre tantas y tan importantes posibles? Porque este acto de rechazo del arrianismo selló la unidad (espiritual y territorial) del Reino de España, que pasó oficialmente a ser Católica. El arrianismo (por Arrio, sacerdote en Alejandría y obispo libio del Siglo III) negaba que Jesús tuviera la misma condición divina que Dios Padre. Al rechazar la herejía, España se ponía en línea con los concilios de Nicea, Constantinopla, Éfeso y Calcedonia y unificaba la Iglesia de Occidente, que a partir de entonces vertebró sin fisuras esenciales un continuum conocido como Cristiandad que supuso la clave de desarrollo de la civilización y la cultura en la que vivimos. Y al extenderse por todo el mundo (oikumené), lo encaminó hacia un nivel de desarrollo superior. En palabras de Wilhelm Röpke, que tomo de Dalmacio Negro, “todo se mantiene y se desmorona por la religión”.