LA CARTA DE LOS MARTES – 14 DE JULIO DE 2020

LA CARTA DE LOS MARTES – 14 DE JULIO DE 2020

La batalla de los llanos de Otumba fue precedida pocos días antes por una dolorosa derrota, conocida por La Noche Triste y fue a su vez el preludio de la conquista de México-Tenochtitlán.

———————-

La Carta de los martes del 14 de julio de 2020

Queridos amigos:

El 14 de julio[1] de 1520, hace exactamente quinientos años, un pequeño ejército español y tlaxcalteca liderado por Hernán Cortés derrotó a los aztecas/mexicas y sus aliados en la batalla de Otumba. La victoria fue del todo inesperada y resultó consecuencia de la enorme capacidad estratégica y táctica del guerrero español y sus capitanes.

La batalla de los llanos de Otumba fue precedida pocos días antes por una dolorosa derrota, conocida por La Noche Triste[2] y fue a su vez el preludio de la conquista de México-Tenochtitlán, antesala de la constitución de la Nueva España en aquellos y otros territorios. Pero eso fue un año más tarde[3], cuando el reforzamiento del menguado ejército español con nuevos hombres (muchos procedentes de tribus sojuzgadas por los mexicas) y medios técnicos fue un hecho.

Tras La Noche Triste, lo que quedaba de las tropas de Hernán Cortés escapaba hacia los territorios de los tlaxcaltecas. Sin artillería, sin apenas caballos, agotadas, su situación era límite. Cortés, empero, aprovechó que los aztecas les consideraron derrotados por completo y se reorganizó. Por el lado de la demandaCuitláhuac, el lugarteniente del emperador azteca, quería capturar vivos a los miembros de la alianza española/ tlaxcalteca. No se trataba de aniquilarlos en el campo de batalla, sino de llevarlos presos y sacrificarlos a sus sanguinarios[4] dioses ante las turbas. Era la costumbre y fue una de las claves de su derrota.

Aproximadamente 100.000 guerreros[5] mexicas y sus aliados de Cuautitlán, Cuautlalpan, Otumba, Tenayuca y Tlalnepantla alcanzaron a los españoles en la llanura de Temalcatitlán o de Otumba. Todo apuntaba a la absoluta e inmediata derrota del español y sus aliados.

Corría mediados de julio. El sol estaba en lo más alto. La humedad reducía las energías disponibles. El terreno era ajeno e inhóspito. Las tropas hispanas estaban rodeadas. ¿Qué podía hacer Cortés para dar la vuelta a la situación?
La respuesta es conocida: evaluar al enemigo y ver si adolecía de alguna debilidad, por pequeña que fuese. Y los mexicas tenían dos.

La primera, que en su afán por capturar vivos a sus enemigos, dedicaban muchos hombres a capturarlos, no a matarlos. Eso conllevaba enormes costes tácticos, que por lo común eran compensados por la inmensa superioridad numérica que poseían. La segunda era estrictamente supersticiosa, pero arraigada al límite de lo razonable. Pero no se la diré ahora.

Comenzó la batalla.  En primera línea enemiga se situaron las cofradías militares del Jaguar y del Águila y la nobleza azteca encabezada por Matlatzincatzin, el Cihuacóatl o jefe militar. Los escasos españoles formaron típicamente con los piqueros tras los rodeleros, en tanto los ballesteros y los pocos arcabuceros armados formaban en los flancos para cubrir a sus compañeros. Había también un grupo de jinetes capaces de cargar a caballo. En favor de la batalla sin cuartel operaba que los aztecas buscarían apresar vivos a todos los conquistadores para torturarlos en sus ritos[6].

El destacamento de Cortés ocupaba un montículo. Se enfrentaba a una fuerza 100 veces superior que los rodeaba por completo. En formación cerrada, muy disciplinados, protegidos por picas y rodelas, los españoles aguantaban, pero era impensable creer en la victoria. El futuro no era incierto. Sin embargo, los jinetes, encabezados por el propio Cortés, arremetieron súbitamente contra el enemigo, sorprendiéndolo. Tras arrasar todo a su paso, retrocedieron con orden. La operación se repitió una y otra vez, mientras la infantería[7] detenía los primeros envites enemigos. Tras horas de combate, la enorme desproporción de fuerzas motivó que la infantería formada por españoles y tlaxcaltecas[8] comenzara a retroceder. El flanco tlaxcalteca estaba a punto de derrumbarse cuando Hernán Cortés dispuso un plan para salir de aquella encrucijada. Y aquí viene la segunda debilidad mexica.

Por sus aliados tlaxcaltecas sabía Cortés que matar al Cihuacóatl y capturar su estandarte suponía el final de los combates en la tradición militar americana, así que propuso realizar una carga de caballería para romper el cerco y llegar al cerro donde se encontraba Matlatzincatzin quien, bajo un enorme estandarte negro con cruz blanca sobre fondo rojo, era visible desde la posición española. Al grito de “Santiago y cierra, España”[9], Cortés se abrió paso junto con Pedro de Alvarado, Alonso de Ávila, Cristóbal de Olid, Rodrigo de Sandoval y Juan de Salamanca hacia el jefe azteca.

Cortés derribó a Matlatzincatzin y Salamanca lo mató con su lanza, apoderándose de su tocado de plumas y el tlahuizmatlaxopilli (estandarte de guerra) de los mexicas. Éstos, al ver el estandarte de su imperio en poder de la tropa castellana, huyeron en desbandada hacia Tenochtitlán. En la llanura de Otumba quedaron más de 5.000 cadáveres de guerreros aztecas.

***

El avance tecnológico de hoy no es tanto eso, un avance tecnológico, como una noticia esperada: el Sol entra en un nuevo “mínimo solar”. Un “mínimo solar” implica que el campo magnético del Sol es algo más débil de lo habitual. Los rayos cósmicos – que son partículas de energía procedentes del espacio exterior que se mueven a la velocidad de la luz -, debido a la falta de manchas solares, entran en mayor cantidad en contacto con nuestra atmósfera.

Este será uno de los mínimos más marcados de los últimos siglos, lo que probablemente tendrá efectos en la formación de nubes y en la temperatura de la atmósfera, reduciendo ésta. Los hay que piensan en una nueva “Pequeña Edad de Hielo” como la que afectó al hemisferio Norte entre los siglos XIII a XIX.

El futuro inmediato se presenta interesante. El debate sobre el calentamiento global, o el cambio climático, o la disrupción climática, o la crisis climática (llámelo según convenga) hace mucho que dejó de ser científico para pasar a ser directamente político y hasta religioso, pero un enfriamiento cerrará (o abrirá, en modo sorpresa) muchas bocas.

***

La noticia de esta semana se dio en junio de 2020, pero ahora que las aguas de la economía norteamericana están más calmadas, viene bien leerla. En realidad, se trata de uno más de los enfrentamientos entre el presidente Trump y los mass media de EEUU, que confunden incesantemente información y opinión. Se les ha olvidado lo que aprendieron en la Facultad, suponiendo que lo hicieran algún día.

“El presidente de (los) Estados Unidos, Donald Trump, calificó como «increíble» e «impresionante» el dato de empleo correspondiente al mes de mayo (de 2020), cuando la economía (norteamericana) sumó 2,5 millones de puestos de trabajo, la mayor (subida) desde al menos 1939 y superando los 1,1 millones creados en septiembre de 1983”.

El presidente de los EEUU estaba exultante, no en vano los analistas, los comentaristas, el consenso[10] y otras entidades o personas habían anunciado la pérdida de millones de empleos. Como indicó el propio Trump, se trata de «el mayor error de cálculo en la historia». La razón se halla en el odio demócrata que permea los medios norteamericanos, que no les deja ver la realidad. Este es un nuevo y lamentable contraejemplo de los socialistas estadounidenses, desnortados al menos desde 1933 y presos de una dinámica destructiva del sistema que se saldará con un problema mayor.

“El (presidente) estadounidense describió a quienes criticaron su respuesta a la pandemia como sus «enemigos» y caracterizó los objetivos políticos demócratas, como las subidas de impuestos o el «Green New Deal»[11], ese voluminoso plan de inversión en medioambiente, como una «charla infantil» que puede poner en peligro la recuperación”. En sentido contrario, el presidente se refirió al dato de crecimiento del empleo como «un número estupendo. Es alegre, digámoslo como es. El mercado tenía razón. ¡Es impresionante!». Añadió que los datos del empleo eran «un tremendo tributo a la igualdad», al mencionar la creación de empleo entre los afroamericanos[12], los hispanos y los asiático-americanos.

***

La frase de hoy es de Hernán Cortés, como probablemente correspondía. Aparece en su relato de la Batalla de Otumba enviado al Rey Carlos I de España.

Se refería al jefe militar de los mexicas, Matlatzincatzin. “Y con su muerte, cesó aquella guerra”.

Saludos
CDC


[1] En aproximadamente la mitad de las consultas realizadas se indica que la batalla tuvo lugar el 14 de julio. En la otra mitad, que el 7 de julio.
[2] La llamada Noche Triste tuvo lugar el 30 de junio de 1520. Hernán Cortés y sus hombres huyeron de la capital azteca, Tenochtitlán. Los aztecas les causaron centenares de bajas, a pesar del heroísmo con que se batieron las tropas españolas. Unos 600 españoles y cerca de 900 tlaxcaltecas fueron muertos o hechos prisioneros. Al llegar al canal de los Toltecas, en Tlaltecayohuacan, muchos españoles y tlaxcaltecas cayeron al agua. Se perdió la totalidad de la artillería, 46 caballos (sólo veinte sobrevivieron) y los arcabuces quedaron inservibles por la humedad. Cortés y sus capitanes, los Pedro de AlvaradoCristóbal de OlidGonzalo de Sandoval y Juan de Salamanca, se dirigieron a Tlaxcala para recuperarse. Permanentemente atacados por los aztecas y acosados por la falta de vituallas, las bajas continuaron. En conjunto, tras la Noche Triste sólo sobrevivió un tercio de las fuerzas de Cortés.
[3] Tras dos meses de combates, asaltos navales, escasez de alimentos, agua y una epidemia de viruela, Cuauhtémoc fue capturado el 13 de agosto de 1521. Así se conquistó México-Tenochtitlán.
[4] Cada cultura genera divinidades acordes con su condición.
[5] Las cifras oscilan entre 40.000 y 200.000. La de 100.000 parece ser la más respaldada. Por el lado hispano- tlaxcalteca se relató que el número de españoles osciló entre 340 y 600. Los tlaxcaltecas podrían haber sido 1.000 guerreros o incluso menos.
[6]El 7 de septiembre de 1520 fueron sacrificados (léase asesinados) los prisioneros españoles que no murieron durante la Noche Triste. Sus cabezas fueron colocadas en el tzompantli o altar del Templo Mayor donde se empalaban las testas de los cautivos sacrificados con el fin de honrar a sus dioses.
[7]María de Estrada, una de las pocas mujeres españolas que participó, peleó lanza en mano sin desmerecer en absoluto.
[8] Entre los tlaxcaltecas se distinguió el capitán Calmecahua, hermano de Maxixcatzin, uno de los jefes de la república tlaxcalteca.
[9] El significado es, por una parte, invocar al apóstol Santiago, patrón de España y por otro, ordenar el cierre de filas y atacar, combatir, acometer. El vocativo España se refiere a las tropas españolas.
[10] Un día de estos tenemos que hablar del consenso. La cobardía impera por doquier.
[11] Se refiere a los proyectos del Partido Demócrata en relación con un trasunto de aquella monstruosidad rooseveltiana que retrasó durante 9 años la recuperación norteamericana tras la Gran Depresión.
[12] Se refiere a las personas de raza negra. El politiqués, es lo que tiene.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *