LA CARTA DE LOS MARTES – 20 DE OCTUBRE DE 2020

LA CARTA DE LOS MARTES – 20 DE OCTUBRE DE 2020

Carta de los martes del 20 de octubre de 2020

Queridos amigos:

Al anochecer del 20 de octubre de 1572, tres mil soldados de los tercios españoles, comandados por Cristóbal de Mondragón[1], vadearon la desembocadura del río Escalda. Fueron 15 kilómetros entre fuertes corrientes, oleaje, un fondo inestable y el agua (a unos 10° de temperatura) con frecuencia a la altura del pecho, cuando no de la cabeza. Cuando la marea bajaba, el río tenía entre metro y metro y medio de profundidad; cuando subía podía llegar a tres metros de media. Por eso salieron al anochecer, con el inicio de la marea baja.

¿Por qué lo hicieron?

Hacia 1566 tuvieron lugar en los Países Bajos, parte del Imperio español, una serie de revueltas contra las autoridades españolas, debidas a sus decisiones en materia religiosa y fiscal frente a la población holandesa. En 1567-1568 el conflicto se recrudeció, desembocando en la guerra de los Ochenta Años o guerra de Flandes.

En otoño de 1572, Guillermo de Orange, el estatúder holandéssitió con 8.000 hombres la ciudad de Goes, no lejos de Brabante, en la provincia de Zelanda. La heterogénea tropa, entre los que había luteranos germánicos, flamencos holandeses, franceses, escoceses y británicos[2], estaba comandada por Jerôme de Tseraarts, gobernador de Flesinga. Una flota de 50 navíos garantizaba el acceso por mar.

La guarnición española de Goes, una compañía de 150 españoles más 25 soldados valones, dirigidos por el capitán Don Isidro Pacheco, no resistiría el asedio mucho tiempo.

Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, gobernador de los Países Bajos en nombre de Felipe II, ordenó auxiliar Goes a Sancho Dávila, maestre de campo de los Tercios. Lo suyo hubiera sido atacar por mar, pero la presencia de los llamados Mendigos del Mar[3] lo hacía imposible, así que buscaron un plan alternativo. La idea se le ocurrió al capitán Plomaert, un flamenco al servicio de España. Junto con otros dos lugareños, estudió la posibilidad de hacer pasar a las tropas españolas vadeando el Oosterschelde a pie, aprovechando las horas de la marea baja. Así se haría, con el riesgo de que, si se retrasaban o se perdían, los sorprendería la marea creciente y se ahogarían todos.

Mondragón, sus tres mil piqueros españoles, valones y alemanes de los tercios, Plomaert y sus guías entraron en el río, “descalzos y remangados”. La pólvora y las provisiones iban en la punta de las picas. Una vez hubo entrado primero Cristóbal de Mondragón, los soldados se santiguaron, se descalzaron, colgaron sus zapatos al cuello y formando filas de a cuatro para enfrentar mejor la corriente, se metieron en la helada ría.

Antes del amanecer alcanzaron la orilla a unos veinte kilómetros de Goes. Sólo hubo 9 bajas.
Las tropas anglo-neerlandesas que asediaban Goes, sorprendidas por la llegada de los tercios por donde teóricamente no podían aparecer, abandonaron el campo y huyeron en desbandada hacia sus barcos. Simultáneamente los defensores efectuaron una salida en tromba, sorprendiendo a los rebeldes. El asedio protestante se convirtió en una catástrofe.

Sobre el terreno quedaron más de 800 cadáveres, sin contar los que no pudieron llegar a los barcos, pereciendo ahogados, ni el habitual desenlace mortal de las heridas de otros muchos.  La Liga perdió además la artillería de sitio, las armas, las municiones, las tiendas y toda la impedimenta restante. Fue una victoria completa para España.

La gesta tuvo un eco inmediato y profundo. Pedro Calderón de la Barca escribió un poema entrañable[4]. Todavía conservamos un rasgo de los valientes hombres del Tercio, el que aparece en el último verso. Y que sea por muchos años.

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La noticia de esta semana apareció hace unas semanas en el South China Morning Post. No es la primera vez que las autoridades checas se niegan a plegarse a las chinas. A las comunistas chinas, claro está. Se llama “ejercicio de soberanía” y significa que un país vela por sus propios intereses. Más de medio mundo ha preferido inferir que sus intereses pasan por ceder ante la presión del gigante comunista oriental, pero no es el caso de Chequia. Quizá convendría recordar la historia de este pequeño país.

Y es que el presidente del Senado checo, Mylos Vstricil, ha visitado a la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen en la capital asiática, Taipeh o Taipei. La respuesta del PCCh no se ha hecho esperar: “Pekín (ahora Beijing, parece ser) adoptará las acciones necesarias para salvaguardar sus legítimos intereses”.

El partido comunista chino no está acostumbrado a que le lleven la contraria, pero últimamente (y desde que es responsable de la pandemia de SARS-CoV-2, más) hay un cada vez mayor número de países que han dicho que hasta aquí llegaron las aguas. Los EEUU de Donald Trump, por supuesto. Pero asimismo India. Y Australia. Y Canadá. Y Japón. En la UE falta cuajo, como es bien sabido, pero Chequia es miembro de ese mismo club y ya no tolera más impertinencias. Cuando nuevos gobiernos decidan que no aceptan ni el dinero ni el chantaje, esto se va a poner divertido.

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El avance tecnológico de hoy apareció en la web de IFMIF-DONES (que es el necesario acrónimo de International Fusion Materials Irradiation Facility​ DEMO Oriented Neutron Source). Dicho así uno podría pensar que esas instalaciones están en Princeton, Oxford o Melbourne. Pero no. Están en Granada. Y el artículo no es un avance tecnológico sino un resumen del estado del arte (perdón, he querido decir “lo último”, que eso sí es español) en la materia que toca, la energía de fusión.
Me ha parecido de interés todo cuanto dicen, pero quizá lo que más ha llamado mi atención es esta frase: “Y por otro lado, lo que es más interesante desde la perspectiva industrial. El control del plasma ha llevado los experimentos a un punto en el que la energía de fusión producida iguala la energía necesaria para crear y mantener el plasma”. Igual es sólo que me entero ahora, pero este sí es un avance notable. Sin lograr eso y seguir invirtiendo la relación entre energía gastada y energía obtenida, nada tendría sentido.

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Y ahora quería comentar otra cosa que hubiera podido resolver entrando en Internet por las buenas, pero cada vez que leo TOKAMAK, estoy lejos del ordenador o sin acceso a la red, por lo que sea. Pues TOKAMAK es el acrónimo de toroidalnaya kamera s magnitnymi katushkami, o sea, toroidal magnetic confinement, es decir, confinamiento magnético toroidal. No te acostarás sin saber una cosa más.

La ciencia rusa ha estado siempre (bueno, desde finales el Siglo XVIII, tampoco hay que exagerar) en el grupo de cabeza de la mundial. En prácticamente todos los campos. Su problema es y ha sido siempre la técnica, es decir, conseguir pasar los avances científicos de las musas al teatro. Para eso suele hacer falta un tejido empresarial. El Estado ruso (primero con los zares, luego con los criminales y ahora con este tipo híbrido que ocupa el sillón gestatorio de la Santa Madre Rusia) no es el medio más nutricio para lograrlo, a diferencia de lo que ocurre en otros países. Por eso perdieron la guerra fría, entre otras cosas. Pero en el caso que nos ocupa, resulta que a mediados de los ´60 del siglo pasado, los físicos soviéticos que estudiaban la mejor manera de confinar el plasma introdujeron la hipótesis (que luego materializaron) del confinamiento toroidal.

En línea con lo dicho, hay tres experimentos importantes o líderes en marcha. Viene un cuarto. Ninguno en Rusia.

El mayor tokamak del mundo se halla en Culham, Reino Unido. Es el Joint European Torus (JET), que opera en virtud de un acuerdo europeo, el European Fusion Development Agreement (EFDA).

El buque insignia del programa japonés de fusión está situado en Naka, Japón. Es el Japan Torus-60 (JT-60), un reactor tipo tokamak.

En los EEUU está (Princeton) el Tokamak Fusion Test Reactor (TFTR).

En fase de construcción está el ITER, International Thermonuclear Experimental Reactor, que se localiza en Cadarache (France).

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La frase de hoy es de aplicación al levantamiento del sitio de Goes. Es de Virgilio, (Publio Virgilio Marón), poeta romano autor de la Eneida, las Bucólicas y las Geórgicas. La frase aparece en La Eneida. “Audaces fortuna iuvat”. No necesita traducción, aunque todos (bueno eso de todos está por ver. Todos los del plan antiguo, por entendernos) sepamos que significa que la fortuna sonríe a los audaces. Pero eso sí, con la sola audacia no hay garantía alguna de éxito. Digamos que es condición necesaria, pero no suficiente.

Saludos
CDC


[1] Cristóbal de Mondragón, conocido asimismo por su apodo de “El Coronel”, nació en Medina del Campo. Procedía de una humilde familia de hidalgos vascos. Pasó 64 años luchando en Flandes. Desde su juventud se había significado por sus acciones heroicas en la batalla de Mühlberg y por su vadeo del gélido río Elba (Carlos V designó allí mismo a Mondragón “el mejor soldado del mejor tercio de la infantería española”). En 1582 fue ascendido a maestre de campo del Tercio Viejo, que con el tiempo llevaría su nombre, pasando a llamarse Tercio de Mondragón. Casi octogenario, el coronel fue nombrado capitán general y maestre de campo general del ejército de Flandes a la muerte de Alejandro Farnesio.
La espada de Mondragón fue colocada como pararrayos en la torre de la iglesia mayor de la ciudad de Luxemburgo, como recuerdo por la defensa que Mondragón hizo allí del catolicismo.
[2] ¡Qué boda sin la tía Juana!
[3] Rebeldes holandeses alzados contra España. Estaban dirigidos por Peterson Worst.
[4] Estos son españoles: ahora puedo
hablar encareciendo estos soldados,
y sin temor, pues sufren a pie quedo
con buen semblante, bien o mal pagados.

Nunca la sombra vil vieron del miedo,
y aunque soberbios son, son reportados.
Todo lo sufren en cualquier asalto;
sólo no sufren que les hablen alto

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