LA CARTA DE LOS MARTES – 24 DE NOVIEMBRE DE 2020

LA CARTA DE LOS MARTES – 24 DE NOVIEMBRE DE 2020

La carta de los martes del 24 de noviembre de 2020

Queridos amigos:

El 24 de noviembre de 1505, se firmó la Concordia de Salamanca entre Fernando el Católico y Filiberto, señor de Veyré, enviado plenipotenciario de Felipe de Habsburgo (el Hermoso) y su esposa, Juana de Castilla, hija de Fernando el Católico. La Concordia se reveló necesaria para acomodar los intereses de las partes en liza tras la muerte de Isabel la Católica. Consistió en el reparto al 50% de las rentas reales de Castilla entre Felipe y Fernando; en el reconocimiento del título de rey para Felipe y de la perpetuidad del cargo de gobernador para Fernando, en la firma conjunta de documentos reales y en el mutuo acuerdo de declarar incapaz a la reina doña Juana. Sin embargo, Felipe el Hermoso no se conformó con lo plasmado en el acuerdo y corrió a embarcarse junto con su esposa desde Flandes el 10 de enero de 1506 para conseguir mejoras. No pudiendo efectuar el cabotaje del Canal de la Mancha, debió permanecer en Inglaterra hasta finales de abril de 1506.

Veamos los antecedentes.

Desde finales de 1504, coincidiendo con los últimos días de vida de la reina Isabel la Católica, Castilla estaba atravesando una crisis. Viejos problemas, que parecían superados, se reproducían. Grupos de poder reivindicaban privilegios frente a la corona. La muerte de la reina Isabel[1] desató esos antiguos planteamientos. Sobre ese mar de fondo se dibujaban relevantes intereses individuales de la realeza.

Por un lado estaba la princesa Juana de Castilla, heredera del trono desde las muertes de su hermano Juan en 1497 y de su hermana Isabel en 1498. Por otro se encontraba el rey Fernando, quien al morir su esposa Isabel había dejado de ser rey de Castilla, pero por el testamento[2] de ella se le reconocía la gobernación del Reino en ausencia de su hija Juana, que vivía en Flandes. Y finalmente aparecía Felipe (el Hermoso), esposo de Juan y yerno de Fernando, que aspiraba a ser rey de Castilla, y no sólo consorte.

El 23 de enero de 1505, las Cortes de Castilla[3] reconocieron a Fernando como Gobernador de Castilla hasta la vuelta de la princesa Juana[4]. Fernando procuró (hasta mayo de 1506) preservar la unión de los reinos de Aragón y Castilla, obtener plenos poderes de Juana para gobernar Castilla y reconducir las relaciones con Francia[5] a través de su boda con Germana de Foix. Todo lo consiguió, al menos al principio. El 19 de octubre se celebró la boda por poderes. El 18 de marzo de 1506 se materializó en Dueñas y a finales de abril de 1506, Felipe el Hermoso desembarcó en La Coruña. Los acontecimientos se sucedían a un ritmo vertiginoso.

La llegada de Felipe fue todo un aldabonazo, pues fue recibido por la casi totalidad de la nobleza castellana, así que a Fernando no le quedó otra que ir pensando en abandonar Castilla. El primer encuentro entre Fernando y Felipe en suelo castellano se dio en Remesal (Sanabria) el 20 de junio de 1506. Fernando el Católico prometió renunciar al trono castellano. Esta afirmación se reificó días más tarde en las capitulaciones de Benavente y Villafáfila[6].

Felipe fue proclamado rey de Castilla en las Cortes de Valladolid con el nombre de Felipe I. Fernando se fue de Aragón a Nápoles. Todo parecía reconducido, pero al muy poco tiempo, Felipe el Hermoso moría repentinamente en Burgos como consecuencia de un descuido al acalorarse en un lugar frío.

Esta muerte desencadenó nuevos enfrentamientos entre el Cardenal Cisneros, quien defendía el respeto al testamento de Isabel y pedía la vuelta de Fernando para gobernar Castilla, y los partidarios de Maximiliano de Austria como gobernador de Castilla hasta que su nieto Carlos fuera proclamado Rey[7]. Fernando el Católico regresó a Castilla durante el verano de 1507. En mayo de 1509 nació el príncipe Juan, habido con Germana de Foix, quien murió a las horas de nacer. Por otro lado, la nobleza castellana seguía levantisca y la enfermedad de Juana, acrecentada por la muerte de Felipe, obligó a su padre a encerrarla en Tordesillas desde febrero de 1509[8].

Finalmente, Carlos I de España y V de Alemania se proclamó rey de Castilla y Aragón en su residencia de Bruselas el 14 de marzo de 1516, una vez conocido el fallecimiento del Rey Católico el 23 de enero de 1516 en Madrigalejo, cuando se dirigía a asistir al capítulo de las órdenes de Calatrava y Alcántara en el monasterio de Guadalupe. Pero ésta, como dijo Rudyard Kipling, es otra historia.

Los caminos del Señor son insondables.

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La noticia de esta semana se refiere al Puerto de Valencia. Se llama de Valencia, pero la gestión no es de Valencia, ni de España. Está en Valencia. La cosa es muy distinta, esencialmente distinta.

La gestión de las terminales del puerto está en manos de empresas situadas lejos de España. Nada anormal en principio; para eso está la inversión extranjera directa (IED) en un mercado libre y abierto. Bien es cierto que uno siempre piensa en los greenfields[9], como cuando la IED llegó a España en los años 60 y 70 del Siglo XX para empezar de cero aprovechando nuestro excelente marco regulatorio, buen gobierno, sistema financiero adecuado, bajos precios, alta productividad del factor humano (que con la mecanización resultó óptimo) y un mercado común europeo en ciernes. Todos salimos ganando.
Esto es otra cosa. Y aunque en teoría no hay nada que decir, el problema reside en que responsabilidad en la toma de decisiones es de la República Popular China a través de una subsidiaria de Hong Kong. Y si eso pasa con el 51% de las acciones, en breve puede ser el 100%.

¿Y saben qué? Que somos un juguete en manos del totalitarismo comunista en los aspectos estratégicos de las decisiones que se adopten. Si William Jefferson Clinton fue tan estólido como para aceptar el acceso de la RP China a la OMC cuando ni cumplía ni cumpliría ni cumplió ni cumple ni cumplirá con sus obligaciones (lo que le ha servido para enriquecerse, arrojar a la competencia fuera de los mercados y desbancar a los EEUU de su posición de liderazgo), nosotros no hemos sido menos. Hemos perdido pie. El contrataque se está haciendo esperar demasiado.

***

El avance tecnológico de hoy lo fue hace cuatro años, cuando se terminó su construcción. En nuestros días se ha llegado al final, es decir, al cierre del fondo (se refiere a los recursos financieros) que sirvió para pagar el cascarón de protección de la central nuclear de Chernobyl. El BERD[10] comenta la noticia del enlace para decir que se acabó, que el sarcófago[11] de la central ya está construido, y lo está para durar más de los habituales 50 años de vida (se estima que esta construcción tendrá una vida útil de unos 100, tras de los cuales los materiales radiactivos se habrán degradado lo suficiente como para poder ser manipulados con robots y almacenadlos en áreas seguras con tranquilidad y control absolutos). Hay que contener la radioactividad residual. Eso es todo … nada menos.

“En noviembre de 2016, treinta años después de la tragedia, se inauguró un segundo sarcófago, al que se denominó nuevo sarcófago seguro … , una estructura móvil, la mayor construida hasta la fecha en el mundo, en forma de arco de 110 metros de alto, 150 de ancho y 256 de largo y más de 30 000 toneladas de peso. Se construyó a 180 metros del reactor y luego se ubicó sobre él, desplazándolo mediante un sofisticado sistema de rieles”. Se trata, sin duda, de un logro puntero de la ingeniería mundial. “La estructura está equipada con grúas controladas a distancia con el objetivo de ir desmontando la antigua estructura”. Se refiere al primer sarcófago, construido con la urgencia que dictaba la alarma, que se desmoronaba.

El nuevo sarcófago es una gran obra efectuada en el lugar más contaminado del mundo. Es la protección que Ucraina y el mundo necesitaban tras el crimen soviético del 26 de abril de 1986. Aquella noche, el GRU[12] (esto no es materia ni competencia de la KGB) instruyó a los ingenieros atómicos de la planta para que tantearan los límites físicos de un núcleo dejado deliberadamente durante algún tiempo sin control ni refrigeración, a ver qué pasaba, creyendo que la situación seria reversible. Se creían como dioses. En su atea cabecita, lo eran.

Así que no fue un accidente. Fue un crimen de soberbia sin sentido. Y no olviden que al timón de la cosa estaba Gorbachov, Mijail Sergeievich.

Por cierto, volviendo a la noticia, ¿se imaginan a los intervencionistas, a los socialistas, a los progres y a los calentólogos todos cogiditos de la mano cantando las loas a la energía nuclear? Lean, lean.

***

La frase de hoy corresponde al arriba mencionado presidente norteamericano Clinton. La pronunció en la Conferencia ministerial de la Organización Mundial de Comercio que se celebró en Ginebra el 18 de mayo de 1998. ”Rusia y China, donde los grilletes del socialismo de Estado[13] asfixiaban antes el espíritu de empresa, avanzan ahora hacia la unión con la próspera comunidad de las economías libres”.

Un lince.
Saludos

CDC


[1] El 24 de noviembre de 1504 en Medina del Campo.
[2] Isabel estableció en su testamento que Juana sería “reina verdadera y señora natural” de Castilla, reconociendo a Felipe como consorte. Además, todos los oficios laicos y eclesiásticos serían desempeñados por españoles y los territorios americanos se reservaron a los reinos de Castilla y León, orillando a los Habsburgo. El 23 de noviembre, la reina firmó un codicilo: cuando Juana no estuviese en los reinos o estando en ellos no quiera o no pueda atender en la gobernación, se haría cargo Fernando.
[3] Reunidas en Toro.
[4] Juana sería reina de Castilla … pero las noticias de su estado mental cuestionaban su capacidad.
[5] Mediante el tratado de Blois, (octubre de 1505), Fernando el Católico se comprometía con Luis XII de Francia a contraer matrimonio con Germana de Foix. Si nacía un hijo, sería rey de Nápoles y de Jerusalén. Si no nacía, el rey de Nápoles sería Luis XII.
[6] La Concordia de Villafáfila es un acuerdo firmado por Fernando el Católico y Felipe el Hermoso el 27 de junio de 1506 en esa localidad castellana. Se reconocía la incapacidad de la reina Juana para reinar por razón de su enajenación mental (aunque conservaba el título real) y Felipe el Hermoso quedaba como rey iure uxoris de Castilla. Fernando el Católico, que había estado gobernando Castilla en virtud del testamento de Isabel la Católica y de lo acordado con Juana y Felipe en la Concordia de Salamanca, se retiraba a sus reinos de Aragón. Este compromiso fue el último tratado internacional firmado entre las coronas de Castilla y de Aragón como estados independientes.
[7] Había otra hipótesis rompedora: la viuda doña Juana podría volver a casarse y, en caso de engendrar con éxito, complicaría la sucesión al trono.
[8] Juana estuvo recluida desde febrero de 1509 hasta el 12 de abril de 1555 en que murió. Fernando falleció en 1516, pero el rey Carlos I mantuvo el encierro de su abuela.
[9] Greenfields se refiere a una implantación fabril ex novo, que crea riqueza donde antes no la había. El término es ilustrativo: en lugar de un prado, una fábrica.
[10] BERD es el acrónimo de Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Cuando se estableció, en 1991, corría un chistecillo por Londres, donde está la marmórea e imponente sede de la institución. Rezaba así: “Cuatro palabras, cuatro mentiras. No es un banco sino una agencia de inversiones; no es europeo porque opera en la antigua URSS y eso llega hasta más allá de Japón (y Japón, junto con los EEUU o México están entre los accionistas); ni pretende reconstruir los inmensos destrozos que el socialismo causó en el entorno de la URSS, porque se aplica a proyectos nuevos, ni es de desarrollo porque sólo financia operaciones rentables, con beneficios”. Otro día les contaré por qué la URSS eran asimismo cuatro letras y cuatro mentiras.
[11] Confieso que es un término inadecuado desde la etimología, pero atractivo.
[12] GRU es el acrónimo de Glávnoye Razvédyvatelnoye Upravlenie, Departamento Central de Inteligencia, es decir, el servicio de inteligencia del ejército ruso como antes lo fue del soviético.Lo creó Lev Davidovich Bronstein, de quien sin duda han oído hablar. Occidente tardó lustros en conocer la existencia del GRU. Eso son unos servicios secretos y lo demás es tontería.
[13] Hay que ser miserable. O sea que lo malo es el socialismo de estado. Como si el socialismo tuviera límites, condicionantes o facetas.
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