LA CARTA DE LOS MARTES – 13 DE ABRIL DE 2021

LA CARTA DE LOS MARTES – 13 DE ABRIL DE 2021

En nombre de Dios Todopoderoso

Carta de los martes del 13 de abril de 2021

Queridos amigos:

El 13 de abril de 1943 se anunció el descubrimiento de unas fosas comunes en el poblado de Gnezdovo, cerca de la autopista que conduce al cercano (19,5 Km.) Smolensk, entonces en territorio soviético, ahora ruso. Lo hizo un oficial del Ejército de Tierra alemán, Rudolf Christoph Freiherr von Gersdorff,

En 1942, un campesino local había informado a prisioneros-esclavos de la Organización Todt[1] de que en unos bosques había tumbas sin marcas. Se construyó sobre ellas una gran cruz de abedul, que un destacamento alemán encontró posteriormente en los bosques de Katyn. En su entorno, gran cantidad de huesos humanos asomaban del suelo. Al excavar, se encontró una gran fosa común. La Cruz Roja Polaca, trabajando con autorización del gobierno alemán de ocupación, estableció que se trataba de unos 4.143 oficiales del ejército polaco dados por desaparecidos durante la ocupación soviética de la zona, en 1940. Se invitó a oficiales de los aliados y otros testigos para dejar testimonio de la autoría de la masacre, que incriminaba directamente a los soviéticos[2].

Originalmente, el término Masacre de Katyn se refería exclusivamente a los asesinatos en el propio bosque de Katyn de los oficiales del ejército polaco que estaban internados en el campo de prisioneros de guerra de Kozelsk[3]. Posteriormente se denominó Masacre de Katyn, por extensión, a un conjunto de asesinatos en masa de oficiales del ejército, policías, intelectuales y otros civiles polacos llevada a cabo por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD), la policía secreta soviética dirigida por Lavrenti Beria, entre abril y mayo de 1940, tras la invasión de Polonia por parte de los soviéticos.

Concretamente, los asesinatos se cometieron entre el 4 de abril y el 19 de mayo de 1940. El número total de víctimas se calcula en al menos 21.768 ciudadanos polacos[4], ejecutados tanto en Katyn como en las prisiones de las ciudades de Kalinin, Járkov y otros lugares próximos. Eran prisioneros de guerra[5] de los campos de OstáshkovKozielsk y Starobielsk[6] y presos que se hallaban en distintas cárceles del oeste de Bielorrusia y Ucraina, en zonas que hasta 1939 habían pertenecido a Polonia. Del total de muertos, cerca de ocho mil eran militares prisioneros de guerra, seis mil eran policías y el resto eran civiles sea integrantes de la intelectualidad polaca —profesores, artistas, investigadores e historiadores—, presos bajo la acusación de ser saboteadores o espías, sea terratenientes, dueños de fábricas, abogados, funcionarios públicos y sacerdotes cristianos, acusados de nacionalistas o contrarrevolucionarios.

Iósif Stalin, el hijo de Visarión, y otros cinco miembros del Politburó soviético (Viacheslav Molótov, Lázar Kaganóvich, Mijaíl Kalinin, Kliment Voroshílov y Anastas Mikoyán) aprobaron la decisión de exterminio sobre la base de una propuesta oficial de Beria datada el 5 de marzo de 1940. El propio Stalin firmó la orden.

Las ejecuciones carcelarias empezaban por la tarde y terminaban al amanecer. El primer día, 4 de abril de 1940, asesinaron a 390 personas. Los verdugos se quejaron del exceso de trabajo, por lo que las siguientes remesas se limitaron a 250 personas. Las ejecuciones fueron realizadas con pistolas Walther PPK y municiones de fabricación alemana suministradas por la propia NKVD para culpar al régimen nazi de las ejecuciones en caso de descubrirse las fosas.

Las víctimas eran esposadas con las manos en la espalda y llevadas a una celda aislada del resto, de una en una. Tras entrar se les disparaba inmediatamente en la nuca[7]. Su cuerpo era sacado por una puerta de salida e introducido en uno de los vagones de ferrocarril que esperaban. El procedimiento se desarrolló cada noche del plazo indicado, excepto en la correspondiente a la fiesta del 1 de mayo, festivo comunista.

Los cuerpos fueron enterrados en hileras de 500 cadáveres cada una. A muchos no se les quitó el uniforme ni las pertenencias. Los cadáveres se recubrieron con una capa de 3 metros de tierra, a pesar de lo cual algunos cuerpos quedaron desenterrados parcialmente con el paso de los meses. ​
La Unión Soviética negó las acusaciones hasta 1990, cuando el gobierno de Mijaíl Sergeievich Gorbachov reconoció que el responsable de la matanza y su posterior encubrimiento fue el NKVD, antecesor del KGB[8]. El gobierno de Gorbachov desclasificó los documentos acreditativos de la masacre y los hizo públicos, además de declarar que la Masacre de Katyn constituye “uno de los graves crímenes del estalinismo”. Ulteriores investigaciones iniciadas por ese mismo gobierno soviéticos fueron paralizadas en 2004 por Vladímir Vladimírovich Putin, cuya carrera se desarrolló en el KGB.

​El 26 de noviembre de 2010, la Duma Estatal de la Federación rusa aprobó la declaración Acerca de la tragedia de Katyn y sus víctimas en la que reprobó el terror y las persecuciones en masa de ciudadanos del propio país, así como de ciudadanos extranjeros, incompatibles con el Estado de derecho y la idea de justicia. Asimismo, la Duma expresaba sus condolencias a todas las víctimas de las represiones injustificadas y a sus familiares y allegados. El 16 de abril de 2012, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenció como crimen de guerra la Matanza de Katyn. También en 2012 aparecieron nuevas evidencias que confirmarían la hipótesis de que la administración estadounidense de Franklin Delano Roosevelt ayudó a ocultar la autoría soviética de la masacre de Katyn, que conocieron durante la II Guerra Mundial. Como en el caso británico, esa ocultación iba en beneficio de la alianza antinazi.

Puede el lector establecer las similitudes del caso con el asesinato masivo efectuado por las autoridades republicanas de España en Paracuellos del Jarama entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936.

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La noticia de esta semana se refiere al estado de las relaciones entre la RP China,  que ha tomado el testigo de la URSS tras un período de poder unipolar norteamericano, con los EEUU, quien ganó las guerras caliente y fría y se ha dormido en los laureles. Estados Unidos ha consentido el deleznable comportamiento chino en materia comercial, vulnerando todas y cada una de sus obligaciones como miembro de la OMC, donde nunca debió haber entrado[9]. Sólo Donald Trump, que también en esto tenía razón, se atrevió a poner los puntos sobre las íes, para acabar recibiendo el castigo del establishment norteamericano vía falseamiento de los resultados de las elecciones presidenciales. Del trato recibido por los medios no es necesario hablar.

Pues bien, quien las ganó se enfrenta verbalmente ahora a China seguro de que los media le van a apoyar con la misma fruición con la que acosaron a Trump. No llegará la sangre al río. No aplicarán aranceles. No forzarán a las empresas norteamericanas a desinvertir en la RP China. No acotarán el imperialismo de Pekín. No cuestionarán el globalismo. Pero nos distraen. Eso sí, son del Partido Demócrata. Tienen una inclinación innata a la violencia, tipo Black Lives Matter. A saber.
El relato tiene su gracia, parece construido como un guión cinematográfico. Y la próxima reunión sería en la RP China. Esperen cualquier cosa.

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El avance tecnológico de hoy no nos va a caber, pero la semana que viene sí. Lo lamento.

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La frase de hoy me la ha hecho llegar un buen amigo. Es de Albert Camus. Aparece en La Chute (1957). El protagonista dice de sí mismo: «Soyons indulgents et parlons d’infirmité, d’une sorte d’incapacité congénitale à voir dans l’amour autre chose que ce qu’on y fait» (es decir «seamos indulgentes y hablemos de enfermedad, de un cierto tipo de incapacidad congénita para ver en el amor nada más que lo que en él se hace»).

Viene esto a cuento de las inefables expresiones y planteamientos del calificable Pablo Iglesias (Turrión), quien propone (y los medios, en su mayoría, repican sin más) que en los centros de enseñanza de Madrid se imparta una asignatura denominada «Afectividad y sexualidad». Eso significa que el amor, uno de los sentimientos más profundos que podemos experimentar, se alinea e iguala con la sexualidad o incluso devienen la misma cosa. Piensa este sujeto, y con él muchos otros igualmente desviados y autoindulgentes, que el amor sólo se puede expresar a través de la sexualidad. Otra aberración, que en este caso se orienta a adoctrinar a los más jóvenes.
En esta degradación moral chapotean los adalides del comunismo, que no han hecho otra cosa durante sus ya demasiados años de existencia, y sus siempre estúpidos compañeros de viaje. Como hemos podido ver en la carta, la degradación moral tiene múltiples facetas.

Saludos
CDC


[1] La Organización Todt dependía de las fuerzas armadas y del Ministerio de Armamento de la Alemania nacional socialista. Se dedicaba a la ingeniería y la construcción de infraestructuras civiles y militares. Su fundador fue Fritz Todt, ingeniero y militar de alto rango. Se nutría de prisioneros-esclavos, hasta 1,5 millones de personas, sobre todo prisioneros de guerra, judíos deportados de Alemania o de los países ocupados y desertores.
[2] El gobierno británico, por su parte, incriminó a la Wehrmacht, afirmando que se trataba de un montaje para desviar las culpabilidades a la URSS, a pesar de que desde el primer momento contaba con un detallado informe elaborado el mismo año 1943 por su último embajador en Varsovia, sir Owen O’Malley, que apuntaba directamente a los soviéticos.
[3] Esta fue la mayor ejecución simultánea que sufrieron los prisioneros polacos durante la II Guerra Mundial.
[4] Según la nota secreta del 3 de marzo de 1959, dirigida por el director del KGB Aleksandr Shelepin a Nikita Jruschov, entre abril y mayo de 1940 fueron ejecutados un total de 21.857 ciudadanos polacos apresados tras la invasión soviética de Polonia que comenzó el 17 de septiembre de 1939.
[5] Muchos polacos habían sido hechos prisioneros tras la invasión de Polonia por la Alemania nacional socialista, que fue seguida por la invasión por la Unión Soviética. Ello ocurrió tras la firma del Pacto conocido como Mólotov – Von Ribbentrop, ministros de Asuntos Exteriores de Hitler y Stalin, que contenía un Protocolo Adicional Secreto de reparto de Polonia.
[6] Los oficiales de policía procedentes de Ostáshkov fueron asesinados en la prisión del NKVD de Kalinin y enterrados en fosas comunes en Médnoye. Las personas detenidas en Kozielsk fueron masacradas en el el bosque de Katyn. Las procedentes de Starobilsk fueron ejecutadas dentro de la prisión del NKVD de Járkov y los cuerpos fueron enterrados en fosas comunes en Piatijatki.
[7] El modus operandi de la organización terrorista ETA tiene antecedentes.
[8] De la misma forma, todos los gobiernos soviéticos negaron la existencia del protocolo adicional secreto en el Pacto Mólotov – Von Ribbentrop, pero cuando el documento fue hallado en los archivos soviéticos en 1989, la verdad salió a la luz.
[9] Ya lo hemos hablado en otra Carta: Bill Clinton patinó también en eso
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