LA CARTA DE LOS MARTES – 20 DE JULIO DE 2021

LA CARTA DE LOS MARTES – 20 DE JULIO DE 2021

En nombre de Dios Todopoderoso

La Carta de los martes del 20 de julio de 2021

Queridos amigos:

El 20 de julio de 1936, el General José Sanjurjo, que se dirigía a Burgos a encabezar el Alzamiento Nacional contra el Frente Popular, murió en accidente aéreo en Cascais, cerca de Lisboa.

José Sanjurjo Sacanell nació en Pamplona el 28 de marzo de 1872. Su familia era carlista, al punto de que tanto su abuelo materno, José Sacanell, como su padre, Justo Sanjurjo, habían pertenecido al ejército del pretendiente Carlos VII. Su padre murió en 1873. Tras vivir trece años en Zaragoza, ingresó en el Colegio de Huérfanos de Guerra de El Escorial. Ingresó en la Academia General Militar de Toledo en 1890. En 1893 fue nombrado alférez de Infantería y en 1894, segundo teniente.

Solicitó destino en Cuba, donde obtuvo una gran experiencia de combate y gestión de equipos humanos. Tras ganar condecoraciones y ascensos, volvió como capitán en enero de 1899. No fue sino en 1909 cuando Sanjurjo fue al norte de África, donde intervino en numerosas operaciones, que le granjearon la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo. Ascendió a comandante por méritos de guerra. Vuelto a la península, sólo permaneció un año en ella.

En diciembre de 1911 volvió a Melilla. A primeros de 1912 obtuvo otra Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo. En 1914, tras varias operaciones exitosas en las que demostró tanto su capacidad militar como su valentía, ascendió a teniente coronel por méritos de guerra y obtuvo la Cruz Laureada de San Fernando, la condecoración más importante del ejército español. Pasó tres meses hospitalizado por sus heridas. Ya en Ceuta ascendió a coronel por méritos de guerra.

Volvió a la península hasta 1918, año en que fue destinado a Tetuán. Allí ascendió a general de brigada. Tras el desastre de Annual, Sanjurjo, por orden del general de división Dámaso Berenguer, inició con éxito una campaña de reconquista del entorno territorial de Melilla. Tras ser nombrado comandante general de Melilla en diciembre de 1921, en la primavera de 1922 ya había pacificado la zona. Pasó a Larache (comandante general), donde siguió su desempeño victorioso, recibiendo la Medalla Militar Individual a finales del verano de ese mismo año. Una vez en la península, fue nombrado en 1923 general de división, gobernador militar de Zaragoza y general-jefe de la 9.ª División de Infantería.

El 13 de septiembre de 1923, el general de división Miguel Primo de Rivera se pronunció en Barcelona, recibiendo el apoyo inmediato de Sanjurjo, quien puso a sus órdenes la 5.ª Región Militar. Sanjurjo se convirtió en gobernador civil de Zaragoza, pero pronto solicitó volver a Melilla, en condición de comandante general. Desde allí, en cooperación del ejército francés, venció en la campaña que culminó (1925) en el desembarco de Alhucemas.

Entre el 5 de octubre y el 2 de noviembre de ese mismo 1925, Sanjurjo ascendió a teniente general y sustituyó a Primo de Rivera como alto comisario en Marruecos y como general jefe del Ejército de Operaciones en África. En julio de 1927 dio por terminada la Guerra de África. Se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando.

Primo de Rivera le nombró Director General de la Guardia Civil en noviembre de 1928. Tras la rebelión de Valencia[1] le nombró, además, inspector de la Tercera Región Militar. Al caer Primo en enero de 1930, el teniente general Dámaso Berenguer mantuvo a Sanjurjo al frente de la Guardia Civil.

Tras el 14 de abril de 1931, el gobierno republicano le confirmó en el puesto, amén de nombrarle alto comisario en Marruecos[2]. Sanjurjo se inquietó profundamente con la persecución religiosa. Su posición se hizo insostenible tras los sucesos de Castilblanco[3] y de Arnedo[4]. Fue cesado. Tras rechazar el ofrecimiento de Niceto Alcalá Zamora de encabezar el cuarto militar del presidente de la República, fue nombrado director de Carabineros. Su creciente oposición al gobierno, debida a las reformas militares de Azaña y al proyecto de estatuto de autonomía para Cataluña, le llevaron a preparar una rebelión en Sevilla el 10 de agosto de 1932, popularmente conocida como Sanjurjada. Fracasada ésta, ingresó en prisión el 12 de agosto. Doce días después fue sometido a Consejo de Guerra sumarísimo, siendo condenado a muerte por rebelión militar.

Azaña, como presidente del Consejo de Ministros, conmutó la pena por la de cadena perpetua. El 19 de noviembre de 1933, la derecha[5] venció en las elecciones generales. El 24 de abril de 1934, el Congreso de los Diputados aprobó la Ley de Amnistía, que implicó la salida de la cárcel para Sanjurjo. El día 27, éste llegó a Lisboa (Portugal). De inmediato se trasladó a Estoril, donde se convirtió en un referente del malestar predominante.

La situación política de España empeoró tras las elecciones de febrero de 1936, que se llevó el Frente Popular. Manuel Azaña volvía a ser presidente del Consejo de Ministros. En esa tesitura, un grupo de militares, agrupados en una “Junta de Generales”, planeó un golpe para el 20 de abril, que fracasó. Entonces el general Emilio Mola Vidal, gobernador militar de Navarra y general-jefe de la XII Brigada de Infantería, decidió encabezar otro golpe. Sanjurjo lo apoyó[6] y encabezó[7].

A las dos de la tarde del 20 de julio, el capitán Juan Antonio Ansaldo, piloto con experiencia, y el teniente general despegaron cerca de Cascaes, para caer en picado acto seguido. Ansaldo sobrevivió a su imprudente ejercicio.

En 1939, Francisco Franco Bahamonde concedió a José Sanjurjo, a título póstumo, el rango de capitán general, el más alto de la jerarquía del Ejército.

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La noticia de esta semana es una entrevista a Ayaan Hirsi Ali, a quien ustedes seguramente conocen por haber sido constantemente perseguida por facciones islámicas para darle muerte.

Ali lleva más de 15 baños siendo una crítica del Islam. En 2004 intervino en un cortometraje con Theo van Gogh, titulado Sumisión. Ambos fueron amenazados de muerte. Van Gogh fue asesinado en ese mismo año por un fundamentalista holandés de padres marroquíes. Ali recibió asilo[8] y protección en los Países Bajos pero, con todo, marchó finalmente a los EEUU, donde vive con su marido.

Ali se ha suavizado con el paso del tiempo. En 2007 declaró «Estamos en guerra contra el islam. Y en las guerras no puede haber medias tintas». «Y es contra el islam en su totalidad. Una vez que éste haya sido derrotado, podrá convertirse en algo más pacífico de lo que es ahora. Pero ahora mismo es muy problemático hablar de paz. A ellos no les interesa la paz”. Ella creía firmemente que la mayoría de los musulmanes no era moderada. El problema no radicaba solamente en una pequeña minoría de extremistas sino en islam mismo.

Vean la entrevista, cuyo título es “El islam no es una religión de paz sino de conquista”. Y explica por qué.

Parece obvio.

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La frase de hoy aparece en un artículo de Miguel Platón publicado recientemente en Libertad Digital el 18 de julio de 2021. Muy al final del mismo aparece una frase de Dora Lennard, profesora de inglés de Francisco Franco Bahamonde. La situaba el 14 de julio de 1936, horas después del asesinato de José Calvo Sotelo. Describía el estado de ánimo de Franco: “La mañana posterior a que llegaran las noticias del asesinato de Calvo Sotelo encontré a un hombre cambiado cuando llegó para dar la clase. Parecía diez años mayor y resultaba evidente que no había dormido en toda la noche. Por vez primera estuvo a punto de perder su férreo dominio de si mismo y su inalterable serenidad. Comentamos brevemente las noticias pero él habló con pasión. Era obvio que se estaba agitando en lo más profundo de su ser”.

El PSOE quiso la guerra. La tuvo. Siempre es así.

Saludos

José-Ramón Ferrandis
Director
CDC


[1] Aconteció el 29 de enero de 1929. Estuvo apoyada por los generales Gonzalo Queipo de Llano, Miguel Cabanellas Ferrer, Eduardo López Ochoa y Alberto Castro Girona.
[2] Donde sustituyó al teniente general Francisco Gómez-Jordana y Souza, quien había sido agredido por la multitud tras la proclamación de la Segunda República.
[3] El 31 de diciembre de 1931 tuvieron lugar los sucesos de Castilblanco (Badajoz), donde murieron salvajemente asesinados cuatro guardias civiles a manos de manifestantes convocados por la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra.
[4] Cinco días después de Castilblanco se produjo la muerte de once personas a manos de la Guardia Civil en Arnedo (La Rioja), tras haber sido recibidos a pedradas durante una huelga convocada por la UGT.
[5] Constituida por el Partido Republicano Radical de Lerroux y la Confederación de Derechas Autónomas (CEDA), liderada por José María Gil Robles y Gil Delgado.
[6] No así Francisco Franco, quien el 12 de julio envió su conocido mensaje: “Geografía poco extensa”, es decir, que no apoyaba la sublevación.
[7] En el organigrama estaba previsto que Sanjurjo asumiera la jefatura de la rebelión, ya que era el jefe de la clandestina Unión Militar Española y el general más prestigioso en España.
[8] Ali nació en Mogadiscio en 1969
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