LA CARTA DE LOS MARTES – 28 DE SEPTIEMBRE DE 2021

LA CARTA DE LOS MARTES – 28 DE SEPTIEMBRE DE 2021

Carta de los martes del 28 de septiembre de 2021

Queridos amigos:

El 28 de septiembre de 409, distintos pueblos bárbaros[1] procedentes de Centroeuropa comenzaron a invadir España, Hispania por aquel entonces. Los bárbaros eran, concretamente, suevos[2], vándalos[3] y alanos[4]. Se trataba de pueblos germánicos que huían de los hunos[5] quienes procedentes de Centroasia presionaban desde las estepas del Este.

En su huida y por doquiera pasaban sembraron el caos, primero en la Galia y luego en España.
Eran un enorme número, tomados en conjunto. La cifra que acostumbra a manejarse ronda los 300.000, contando las familias. Con ellos viajaban el terror, la muerte, el robo y la destrucción. Los destacamentos romanos del Imperio de Occidente que se hallaban apostados en la península fueron completamente desbordados y los invasores quedaron libres para arrasar Hispania[6]. Conquistaron rápidamente la gran mayoría del territorio, carentes de enemigos serios, y se distribuyeron por la geografía. Los suevos, acaso los más numerosos, crearon un reino propio en Galicia.

Todos ellos habían venido para quedarse, pero no lo hicieron por mucho tiempo. Los alanos se situaron en el centro y el sur de la península. Los vándalos asdingos se instalaron en lo que ahora es Asturias y la zona norte de Castilla. Los vándalos silingos ocuparon Andalucía[7].

Los romanos quisieron poner fin a esa situación y llegaron a un acuerdo con los visigodos[8], quienes, ya hegemónicos en la Galia, derrotaron a vándalos y alanos. Los vencidos huyeron de la península ibérica y constituyeron sus reinos en el norte de África. Por su lado, los suevos se mantuvieron algún tiempo más en su reino de Galicia[9]. Y cuando el Imperio romano de Occidente se disolvió, los visigodos se hicieron cargo de Hispania y la constituyeron como estado.
En aquella época, como ocurriera más tarde, en el 711, y de nuevo en 1808, las invasiones eran frontales, inequívocas, abiertas. Hoy en día son taimadas, rastreras, graduales. Como en la de 711, cuentan con aliados en el interior de España. Posponen el enfrentamiento para cuando su superioridad numérica sea patente. Cardúmenes de imbéciles siguen el juego.

**

La noticia de esta semana es muy importante para España. No minimizaremos la trascendencia de la retirada occidental de Afganistán, ni la de la priorización de alianzas de los EE. UU. en Asia frente a las vigentes durante ochenta años en Europa. Lo verdaderamente relevante para nosotros, miembros de la Unión Monetaria Europea (UEM), es lo que sigue. El Europarlamento vota imponer la adopción gay a toda Europa: de España, sólo Vox votó en contra – ReL (religionenlibertad.com) El titular esconde lo esencial: la Comisión de la UE quiere imponer su criterio social, moral y político a dos[10] de los países miembros (Hungría y Polonia) y estos países se niegan. Con toda la razón, ciertamente.

El origen del enfrentamiento es doble, pues presenta aspectos tanto relativos a la deleznable dictadura LGTBI como a la aceptación de la invasión extranjera y, finalmente, al control del poder judicial, al menos nominalmente. La soberanía formal[11]reside en Hungría y Polonia y ambos países, regidos por partidos y líderes que en este caso merecen tal nombre, no están dispuestos a ceder ante el chantaje. Y ¿cómo se manifiesta ese chantaje? Mediante la amenaza de los burócratas bruselenses de negar los fondos comprometidos para cada país al objeto de que superen los efectos de la pandemia originada y procedente de China.

Pocos se opusieron en el Parlamento Europeo a las injerencias anticristianas de la Comisión de la UE. Uno de ellos fue Jorge Buixadé, en nombre de VOX. En su alocución, éste hizo alusión a J.R.R.Tolkien, autor de El señor de los Anillos: «El Maestro Tolkien no reescribiría ni una sola coma de su trilogía: la Tierra Media está en peligro, el Ojo de Sauron de Bruselas está muy vivo, pero en la Tierra Media sólo aspiramos a vivir en libertad, que respeten nuestras tradiciones y costumbres ancestrales, nuestras instituciones y nuestras libertades».

¿Y por qué es tan importante esto? Pues porque los países miembros de la UE que no pertenecen a la UEM pueden sentirse tentados de dar con la puerta en las narices a los nuevos caciques de Europa y, perdiendo ventajas comerciales claras (pero negociables), ganarían libertad, autoestima y futuro. El mismo que está hipotecado por los hombrecillos[12] sin atributos de Berlaymont[13], quienes, crecidos hasta la náusea, amenazan a los que no se pliegan a sus exigencias sin fundamento ni legitimidad.

¿Y por qué menciono sólo a los países que no son miembros de la UEM, como es el caso de Hungría y Polonia y lo fue del Reino Unido? Pues porque los costes de dejar el Euro son tan exageradamente altos que convertirían la salida de uno de sus miembros menesterosos[14] en una odisea interminable. La libertad merece cualquier esfuerzo personal, pero el derrumbe de una nación está más allá de lo exigible. Otra cosa seria que Alemania o alguno de sus clones dependientes decidiera escapar de ese dogal, pero no parece que ello esté entre las hipótesis de trabajo a corto y medio plazo.
El artículo relata las arteras actitudes comunitarias y entrecomilla frases decididamente repugnantes. Vale la pena leerlo para saber con quién estamos voluntariamente vinculados. Una muestra sólo: “Los eurodiputados instan a Bruselas a mantener la presión y utilizar todos los instrumentos a su alcance contra Hungría y Polonia, no solo mediante expedientes de infracción sino también con medidas provisionales o el bloqueo de fondos”. Hay que ver lo mal que sientan las transparencias a esta vieja dama indigna.

Hay otros artículos que hablan de lo mismo, pero desde la perspectiva del poderoso, del que paga la fiesta. Este es uno de ellos.

Bruselas habla de multas diarias, de derivas autoritarias (ya saben los lectores que uno de los principios de la propaganda nazi es acusar a la víctima de victimario, trocando los papeles a voluntad del nacionalsocialista. Esto, en Polonia, es más que un error: es una afrenta), de utilizar el dinero de los fondos europeos de recuperación para imponer decisiones, de castigar al díscolo. Y la frase del millón: «Polonia y Hungría deben decidir si quieren seguir formando parte de la UE». No lo digan muy alto… . Vean la respuesta: “Los miembros del Gobierno polaco han aumentado el tono, y hablan de una “agresión” por parte de la Comisión Europea, asegurando que el Ejecutivo comunitario trata a Varsovia como vasallos”. Pero la situación es otra: el gobierno polaco acusa de terrorismo económico a la UE. En este relato se pone de relieve.

**

El avance tecnológico de hoy muestra cómo científicos españoles han descubierto la manera de frenar uno de los cánceres de mama más agresivos, que representa entre el 15-20% de los tumores de pecho. Y la manera es combinar Trastuzumab con Pertuzumab (la idea, con esto, es que se lean el artículo) para evitar que los pacientes con un alto nivel de neuregulina, una proteína, vean reducida la respuesta positiva de las terapias al generarse resistencia.

Como todo tratamiento que mejora las expectativas de sanación de pacientes de enfermedades graves, estas noticias son extraordinariamente positivas. No hay muchos ámbitos en los que se pueda decir lo mismo. Es una pincelada de alegría el logro de un bien sin sombra alguna.

**

La frase de hoy sigue la pauta de la que les presenté a semana pasada. Mismo autor, mismo texto. En alemán, (pues la frase es de Goethe) dice así: Nur der verdient sich Freiheit wie das Leben, der taglich sie erobern muss. En la lengua propia de España se lee de esta manera: “Sólo merece la libertad quien sabe conquistarla cada día”. Conquistarla, defenderla, compartirla.

Cordiales saludos
José-Ramón Ferrandis
Director
CDC


[1] Los romanos designaban con este término a los pueblos que vivían fuera de las fronteras del imperio. Pasado el tiempo, la antropología tradicional denominó “barbarie” a un estadio de la evolución cultural de las sociedades humanas situado entre el salvajismo y la civilización.
[2] Los suevos eran un grupo de los pueblos germánicos mencionado por primera vez por Julio César en la campaña de Ariovisto en la Galia, circa 58 a. C. Ocupaban más de la mitad de la actual Alemania y se dividían en tribus distintas con nombres distintos, aunque todos eran llamados «suevos». Fueron una amenaza periódica para Roma. Hacia el final del Imperio, los alamanes o suevos cruzaron el Rin y ocuparon Alsacia. Un grupo permaneció en la región que se conoce como Suabia, en Alemania. Otro grupo se trasladó a Gallaecia (actuales Galicia, Asturias y León en España, y el norte de Portugal) y establecieron un reino allí. Duró 170 años. Fue vencido por los visigodos.
[3] Los vándalos fueron un pueblo germano de Europa central. Estaba radicado en territorios pertenecientes actualmente a Alemania y Polonia. El 31 de diciembre del año 406 atravesaron el limes romano. Cruzaron el Rin e invadieron la Galia. Después bajaron a la península ibérica (año 409) y se instalaron en el valle del Guadalquivir.
[4] Los alanos eran un grupo étnico de origen iranio. Solían atacar al Imperio Parto y las provincias romanas en el Cáucaso. En torno al año 370, los alanos fueron derrotados por los hunos y se dividieron. Parte de los que huyeron hacia el oeste se unieron a vándalos y suevos al invadir éstos la Galia romana. En la península ibérica, los alanos se asentaron en las provincias de Lusitania y Cartaginense.
[5] Los hunos constituyeron una confederación de pueblos nómadas y seminómadas, formada a partir de varios grupos étnicos procedentes del área esteparia del Asia Central, junto con grupos conquistados o asimilados en el área balcánica.
[6] Los testimonios escritos de la época dan fe del terror que los bárbaros desencadenaron a su paso. El obispo Hidacio de Chaves (Lemica, actual Ginzo de Limia, provincia de Orense, circa 400 – circa 469, obispo e historiador hispanorromano), dejó un relato claro: “Las desolaciones de alanos, vándalos y suevos por España desencadenaron cuatro mortales plagas: el hierro de los soldados y de los tiránicos exactores de tributos, que consumen todos los recursos del país; el hambre, que llega a extremos de antropofagia; la peste, que siembra cadáveres por todas partes; las bestias feroces, que, avezadas a la carne insepulta, infestan la tierra”.
[7] Una de las hipótesis más plausibles de la etimología de Andalucía radica en Vandalucía, tierra de vándalos.
[8] Los visigodos fueron una rama de los godos, un pueblo germánico oriental, procedente de poblaciones góticas que habían derrotado al imperio romano en la batalla de Adrianópolis (378). Bajo Alarico I invadieron la península itálica y saquearon Roma (410). Se establecieron como reino en la zona sur de la Galia federados al Imperio romano. Se extendieron a Hispania (por la Tarraconense) ocupando el vacío dejado por la implosión del Imperio romano de Occidente en el 415, no sin antes ser derrotados por el Magister militum Constancio en Narbona. Reinaba Ataúlfo. Los visigodos, sin víveres, plantearon un trato al Imperio romano: ellos combatirían a los bárbaros en Hispania y, a cambio, Honorio les enviaría suministros. Los visigodos gobernaron a la población hispanorromana. La conversión del rey Recaredo posibilitó la convivencia de ambos pueblos.
[9] Los visigodos no dominaron por completo la península ibérica hasta finales del siglo VII. Eurico superó la primera fase de la conquista de Hispania, salvo la Gallaecia.. Los suevos, fuertes en su capital Braga, no fueron derrotados hasta 585, año en que la conquistó Leovigildo. Los vascones resistieron a los visigodos como lo habían hecho con los romanos. Cántabros y astures no les anduvieron a la zaga.
[10] En puridad, lo pretende con cada uno de los miembros. El origen del BREXIT es de esa índole: los británicos no permitieron que un tercero sin soberanía popular ni histórica alguna impusiera su criterio a la Rubia Albión y se marchó del club, infligiendo un daño enorme al proyecto burocrático que busca enterrar Europa.
[11] La soberanía real, en los países de la zona euro, es muy limitada.
[12] Y mujercillas.
[13] Berlaymont es la sede de la Comisión europea.
[14] Los menesterosos (los que tienen un déficit fiscal elevado) necesitan a los superavitarios para mantener ese ritmo de consumo.
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *