LA CARTA DE LOS MARTES DEL 19 DE ABRIL DE 2022

LA CARTA DE LOS MARTES DEL 19 DE ABRIL DE 2022

Queridos amigos:

El 19 de abril de 1937, el General Francisco Franco, que para entonces ostentaba la jefatura militar en el bando nacional durante la Guerra Civil Española, decidió unificar las fuerzas políticas que le apoyaban en una misma organización bajo el nombre de FET de las JONS. Ello se materializó a través del Decreto de Unificación[1], que se publicó el día 20 de abril[2]. Los acrónimos correspondían a “Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista”. La innovación estaba en FET, pues la Falange y las JONS estaban ya unificadas. A su vez, la FET indicaba la fusión de Falange Española y la Comunión Tradicionalista. Esta era la novedad y la innovación estratégica.

Fue una imposición. Franco deseaba evitar a toda costa que se reprodujera entre los suyos el enfrentamiento suicida que estaba teniendo lugar en el bando republicano, responsable de las muchas derrotas consecutivas de su ejército, de los asesinatos en retaguardia, de la inseguridad general y de las malas perspectivas que, al cabo, se materializaron en una derrota completa[3]. La analogía entre las dos partes de España era conceptualmente improbable, pero no se quisieron dejar cabos sin atar[4].

Veamos los antecedentes y la trayectoria de los protagonistas de los partidos mencionados. Las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) fueron fundadas por Onésimo Redondo[5] y Ramiro Ledesma Ramos[6], el 10 de octubre de 1931. Falange Española fue fundada el 29 de octubre de 1933 por Rafael Sánchez Mazas y José Antonio Primo de Rivera.

El 11 de febrero de 1934, el Consejo Nacional de las JONS se reunió para considerar la posible fusión con Falange Española, y el 15 de febrero se acordó llamar FE de las JONS a la nueva formación, que estuvo dirigida por José Antonio Primo de Rivera, Julio Ruiz de Alda[7] (FE) y Ramiro Ledesma. El 4 de marzo de 1934, la unión se materializó en un acto celebrado en el teatro Calderón de Valladolid.

En julio de 1936, la Falange se sumó al Alzamiento. Durante los primeros meses de la contienda, la organización masculina del partido creció rápidamente, pasando de miles a decenas de miles. Hubo una rama femenina, la llamada Sección Femenina, que creció análogamente.

El jefe nacional de Falange Española de las JONSJosé Antonio Primo de Rivera, se encontraba encarcelado en Alicante desde antes del inicio de la guerra[8]. Para reemplazarle mientras salía eventualmente de prisión, el 2 de septiembre de 1936 se formó en Valladolid una Junta de Mando Provisional encabezada por Manuel Hedilla, un político menor. La Junta se trasladó a Salamanca a principios de octubre para estar cerca del Cuartel General del Generalísimo. El 20 de noviembre, José Antonio Primo de Rivera fue masacrado en prisión. El 21 de noviembre se celebró el III Consejo Nacional de Falange.

En cuanto a la Comunión Tradicionalista carlista, su líder Manuel Fal Conde intentó mantener la independencia de su organización y de los requetés. Su primera decisión fue también la última: en diciembre de 1936 intentó crear una Real Academia Militar de Requetés, distinta y ajena a las academias militares. El Generalísimo reaccionó de inmediato: insubordinación y traición. O un Consejo de Guerra, o fuera de España. Fal Conde se expatrió en Portugal. Acto seguido, el 20 de diciembre de 1936, Franco militarizó las milicias carlistas y falangistas.

¿Eran éstos todos los partidos que apoyaban el Alzamiento Nacional? No. Hay que contabilizar otras fuerzas políticas que apoyaban el Alzamiento, como los monárquicos de Renovación Española o los católicos de la CEDA, que aportaban menos combatientes y no tenían apenas influencia, por lo que quedaron al margen. En octubre de 1936, había unos 36.000 falangistas, unos 22.000 carlistas y unos 6.000 alfonsinos y cedistas en los frentes.

Desde el Cuartel General de Franco en Salamanca, Ramón Serrano Suñer propició un acercamiento entre la Comunión Tradicionalista y Falange Española de las JONS con vistas a su unificación. Los primeros contactos entre carlistas y falangistas para llevar a cabo la fusión tuvieron lugar en febrero de 1937, en Portugal, donde se hallaba Fal Conde. En primavera de 1937, se materializaron tensiones entre carlistas, católicos de la CEDAfalangistas y monárquicos alfonsinos. No sólo eso; en el caso de la Falange, los sucesos de Salamanca de la madrugada del 17 abril de 1937, durante los cuales dos falangistas murieron[9] en enfrentamientos entre los dos sectores de la Falange: los partidarios de la fusión y consecuente subordinación al poder militar (encabezados por Sancho Dávila y Agustín Aznar) y los contrarios a ella —encabezados por Hedilla—, resultaron el catalizador de la decisión de Franco. No había vuelta atrás.

El Cuartel General de Franco intervino. El 18 de abril, cuando los falangistas contrarios a la fusión celebraban un Consejo Nacional en el que eligieron a Manuel Hedilla como jefe nacional[10], el propio general Franco anunció en un discurso su resolución de promulgar el Decreto de Unificación de Falange Española y la Comunión Tradicionalista, que pasaban a estar bajo su jefatura directa y única como jefe nacional. Franco leyó un magnífico discurso[11] que causó una excelente impresión entre el sector tradicionalista.

Efectuada la unificación, las reacciones fueron variadas. Hedilla y muchos camisas viejas[12], por un lado, y Fal Conde más un importante número de carlistas por otro, rechazaron integrarse en el nuevo partido. Hedilla no reconoció la unificación con los tradicionalistas ni aceptó el puesto de Consejero nacional que le ofreció Franco. Siguió considerándose el Jefe de Falange, por lo que Franco lo mandó detener una semana después, junto con otros falangistas disidentes. Condenado a muerte por un tribunal militar por su “manifiesta actuación de indisciplina y de subversión frente al Mando y el Poder únicos”, Franco indultó a Hedilla, quien cumplió condena de cárcel en Las Palmas de Gran Canaria hasta 1943 y luego fue desterrado a Palma de Mallorca hasta 1947.
Manuel Fal Conde siguió oponiéndose a la unificación desde Portugal. En octubre de 1937 fueron nombrados por Franco los 50 miembros del Consejo Nacional de FET y de las JONS, la mitad de los cuales eran falangistas, una cuarta parte carlistas, cinco monárquicos y ocho militares, incluido el general Queipo de Llano32 . Después, Franco en persona invitó a Fal Conde a formar parte del Consejo Nacional de FET, en noviembre de 1937. Fal Conde no aceptó y el ofrecimiento fue retirado el 6 de marzo de 1938. El conde de Rodezno, que sucedía a Fal Conde al frente de los carlistas, fue nombrado ministro de Justicia en el primer gobierno del general Franco de enero de 1938.

Los altos mandos militares, incluidos los generales Mola y Queipo de Llano, aceptaron la nueva situación. La mayoría de los militantes carlistas se adaptaron. Renovación Española se disolvió por decisión de su líder, Antonio GoicoecheaJosé María Gil-Robles instruyó a Acción Popular (el principal partido de la CEDA) para que acatara el decreto.

El Decreto de Unificación consiguió su objetivo. FET y de las JONS se convirtió en la pieza básica de la estructura institucional política del Estado. Permitió captar militantes procedentes de todas las clases sociales. Ello amplió la base social de la dictadura, estabilizó la situación y sentó las bases para el desarrollo político del Régimen con el Movimiento Nacional.

Al llevar la tranquilidad política a la zona nacional, eliminando las luchas políticas intestinas, permitió concentrar los esfuerzos en las operaciones militares. Como Franco quería y logró. Una vez más.

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La noticia de esta semana es un ejercicio de estupidez, hipocresía, incongruencia y desinformación como se ven pocos en nuestros días.
https://www.elconfidencial.com/medioambiente/ciudad/2022-04-13/yakarta-indonesia-capital-traslado-crisis-climatica_3392853/
Bajo el título genérico de “Crisis climática”, el bien conocido y documentado fenómeno de subsidencia[13] de Yakarta[14] se trata de manera secundaria respecto al fenómeno fundamental y se cargan las (oscuras) tintas sobre elementos que nada tienen que ver con él.

La ciudad no se hunde por la basura que se deposita en ella. La subsidencia nada tiene que ver con la contaminación atmosférica, con el agotamiento de los recursos ni con la superpoblación, con el aumento del parque automovilístico[15], con la suciedad de los cursos fluviales, con la industrialización, con la deforestación, con la pérdida de biodiversidad, con las expectativas neomalthusianas ni nada que se le parezca. El autor pergeña un totum revolutum para dar una imagen apocalíptica de una ciudad que está en una mala situación (hasta el punto de que los mismos que la han destrozado se van ahora a otro lugar) debido a la lamentable e incompetente gestión de las autoridades nacionales y locales. Esto no tiene nada que ver con el clima sino todo que ver con la estupidez e inepcia de los gobernantes.

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El avance tecnológico de esta semana https://ecoinventos.com/primera-central-osmotica-francia/amp/ es espectacular, por novedoso, por inhabitual y por sencillo … aparentemente. Se trata de una planta de energía osmótica. ¿Cómo funciona? Aprovechando el gradiente salino, es decir, el diferencial de salinidad entre el agua dulce y el agua de mar.

La planta experimental se instalará en la desembocadura del Ródano y se inaugurará en 2023. La tecnología se denomina Ionic Nano Osmotic Diffusion, que “aprovecha un efecto descubierto en 2013 por el que se generan inmensas corrientes eléctricas, inducidas osmóticamente, por gradientes de salinidad a nanoescala”. La idea es utilizar esa tecnología (INOD®) para explotar el gradiente salino a gran escala.
El problema es la eficiencia económica: hasta ahora, el problema es el coste del proceso de ósmosis en relación con la electricidad generada. Vamos que, de momento, el collar cuesta más que el perro.

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La frase de hoy pertenece al Decreto de Unificación de 20 de abril de 1937 que hemos mencionado en la efemérides. Tras la exposición de motivos y la frase de rigor que antecede a la parte normativa (“Por todo lo expuesto”), el Decreto reza: “Artículo Primero: Falange Española y Requetés, con sus actuales servicios y elementos, se integran, bajo Mi Jefatura, en una sola entidad política de carácter nacional que, de momento, se denominará Falange Española Tradicionalista y de las J.0.N.S.” “De momento”. Tal era la urgencia que el nombre no importaba tanto, y así se traslució. Con el tiempo, se lo conocería por Movimiento Nacional.

Cordiales saludos

José-Ramón Ferrandis
Director

 

[1] El Decreto de Unificación fue la norma jurídica promulgada el 20 de abril de 1937 mediante la cual se fusionaban bajo el mando de Francisco Franco los partidos políticos Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FE de las JONS) y la Comunión Tradicionalista, creándose un nuevo partido único con el nombre de Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS). Los restantes partidos políticos existentes en la zona nacional fueron suprimidos.
[2] Y se consolidó de muchas maneras, entre ellas la imaginería. Al final de la Carta se ve a Francisco Franco, en un famoso cuadro de Ignacio Zuloaga, que presenta los elementos componentes de la unión (boina roja y camisa azul) en su persona.
[3] En la zona republicana, la presencia del enemigo común no fue suficiente para impedir los enfrentamientos intestinos. El odio entre comunistas, socialistas y anarquistas fue una constante. Nacionalistas catalanes y vascos iban a otra cosa. Cada partido tenía su ley, sus partidas de la porra y sus cárceles. Hasta guerras civiles internas hubo entre ellos. Perdieron, claro.
[4] Franco consideraba que, al final de la guerra, era preciso constituir un régimen fuerte, lo que había de hacerse “mediante la unificación de todas las fuerzas españolas, agrupadas en un solo ideal nacional”.
[5] Onésimo Redondo Ortega (Quintanilla de Abajo, Valladolid, 16/2/1905-Labajos, Segovia, 24/7/1936) fue un político español fundador de las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica (JCAH), organización política embrión, junto al grupo de La Conquista del Estado —de Ramiro Ledesma—, de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS), cuya ideología era el nacionalsindicalismo. Redondo murió al comienzo de la guerra durante un enfrentamiento entre los miembros del vehículo en el que se dirigía al frente y una columna anarquista dirigida por un teniente del ejército republicano.
[6] Ramiro Ledesma Ramos (Alfaraz de Sayago, 23/5/1905-Aravaca, 29/10/1936) fue un ensayista, filósofo y político español. Director de La Conquista del Estado, su persona fue clave en la articulación intelectual y teórica del fascismo en su versión española. Enfrentado con Primo de Rivera, fue expulsado de la Falange en 1935, tras de lo cual volvió al trabajo intelectual. Tras el levantamiento del 18 de julio de 1936, fue detenido junto a su casa, en la calle Santa Juliana (Cuatro Caminos, Madrid), por milicianos socialistas e internado en la prisión de Ventas. En las “sacas” subsiguientes, orientadas a fusilar a los detenidos al margen de la legalidad, fue asesinado en las tapias del cementerio de Aravaca (Madrid) junto a otro notable intelectual, Ramiro de Maeztu y al falangista Albino Hernández Lázaro.
[7] Julio Ruiz de Alda Miqueleiz (Estella, 7/10/1897-Madrid, 23/8/1936) fue un aviador y militar español, pionero de la aviación, cuya popularidad rebasó las fronteras cuando, junto con el comandante Ramón Franco, realizó el exitoso vuelo del Plus Ultra en 1926. Fue cofundador de Falange Española. Murió asesinado en la matanza de la Cárcel Modelo de Madrid, al mes .de iniciada la guerra civil española.
[8] 14 de marzo, la policía detenía en su propio domicilio a José Antonio Primo de. Fue acusado de múltiples cargos, entre ellos el de tenencia ilícita de armas.
[9] Los falangistas fueron Alonso Goya, jefe de milicias de la Falange santanderina muy próximo a Hedilla, y un escolta de Sancho Dávila. Franco apoyó a Hedilla, desplegó fuerzas de orden público y abortó el enfrentamiento.
[10] “Hasta que se reintegre a su puesto José Antonio Primo de Rivera o Raimundo Fernández-Cuesta”.
[11] Elaborado por Ernesto Giménez Caballero.
[12] Se refiere a los falangistas de antes de la Guerra Civil.
[13] La subsidencia del terreno es la paulatina deformación que se produce cuando se extraen sólidos, líquidos o gases del subsuelo. Esa extracción ocasiona que las capas del subsuelo se reacomoden, porque ya no tienen el sustento de lo que se hallaba debajo. La consecuencia es el descenso de nivel de la superficie.
[14] Y de otras muchas áreas en el mundo.
[15] Los datos de tráfico se refieren a Yakarta, pero las conclusiones lo hacen a Indonesia, lo que añade confusión al cuadro.
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