LA CARTA DE LOS MARTES DEL 03 DE MAYO DE 2022

LA CARTA DE LOS MARTES DEL 03 DE MAYO DE 2022

Queridos amigos:

El 3 de mayo de 1808, las tropas invasoras francesas  fusilaron a los muchos detenidos españoles que se alzaron contra ellos el día 2. Las represalias francesas habían empezado la noche anterior, pero el día 3 arreciaron las ejecuciones. Nadie lo sabía y nadie lo esperaba, pero estos fusilamientos, tras la derrota del pueblo de Madrid frente al mayor ejército del mundo en la época, fueron la semilla para conseguir la ulterior desaparición de Napoleón Bonaparte de la faz de la tierra.

Todo empezó el día 2 de mayo. Temprano, una multitud se había reunido frente al Palacio Real de Madrid . Corría el rumor de que los franceses iban a sacar del palacio al infante Francisco de Paula, ultimo miembro de la línea dinástica de la familia Real que permanecía en Madrid. El resto de los Borbones se hallaba en Bayona . De repente, aparecieron dos carrozas camino del Palacio Real. Su intención era, efectivamente, conducir a Francia a los miembros de la familia real que quedaban, la infanta María Luisa y el Infante Francisco de Paula.

Nada ocurrió cuando salió de Palacio la hermana de Fernando VII, María Luisa, exreina de Etruria, que accedió al primero de los carruajes. Pero cuando el segundo estaba esperando la salida del infante Francisco de Paula, súbitamente, José Blas Molina  gritó: “¡Traición! ¡Nos han quitado a nuestro rey y quieren llevarse a todos los miembros de la familia real! ¡Muerte a los franceses!”. La gente asaltó las puertas de Palacio y se enfrentó a la guardia. Ésta disparó contra la multitud y comenzó la carnicería, que iba a continuar hasta bien entrado el día 3.

La noticia corrió como la pólvora por toda la Villa y Corte. Ya no era sólo evitar la salida del Infante; se trataba de vengar las muertes alevosas perpetradas por un ejército invasor. Ese mismo día 2 de mayo, Andrés Torrejón y Simón Hernández, alcaldes de Móstoles, declararon la guerra a los franceses. El enfrentamiento duró cinco años más, al principio y en lo esencial mediante la guerra de guerrillas. Posteriormente, los ejércitos español, portugués y británico fueron empujando a los franceses hasta los Pirineos.

En febrero de 1814, los franceses fueron expulsados de España. Y al poco, Napoleón Bonaparte entregó la cuchara.

Volvamos al día 2 de mayo. No importó la asimetría de las fuerzas en liza ni la espontaneidad de la revuelta. Lo cierto es que el pueblo (y un escaso número de militares, situados sobre todo en el Parque de Artillería de Monteleón ) reaccionó contra el invasor, cosa que no hicieron ni las autoridades civiles (la Junta de Gobierno permaneció en silencio; el Consejo de Castilla publicó una proclama en la que declaró ilícita cualquier reunión pública y se ordenó la entrega de las armas, blancas o de fuego . La clase dirigente prefirió a Murat sobre el pueblo de Madrid. No les sirvió para conservar sus migajas: Murat avocó el poder civil y el militar) ni las militares, quienes siguiendo órdenes del capitán general Francisco Javier Negrete, permanecieron acuarteladas.

La represión fue extremadamente cruel. Murat tenía tres objetivos: aplicar un castigo ejemplar, disuasorio; controlar tanto el Ejército español como la Administración española y dejar claro que él gobernaba España. La tarde del 2 de mayo firmó un decreto constituyendo una comisión militar  para sentenciar a muerte a cuantos hubiesen sido cogidos con las armas  en la mano, sin derecho alguno a defensa ni, por tanto, a juicio.

Llegada la noche, los fusilamientos (arcabuzazos ) habían comenzado. En el actual Paseo del Prado fueron fusiladas 32 personas. Otras 11 personas fueron ejecutadas en otros puntos de la ciudad (Plaza de Cibeles, Paseo de Recoletos, Puerta de Alcalá y Buen Suceso). Las ejecuciones empezaron a las cuatro de la mañana en Recoletos, Príncipe Pío, la Puerta del Sol, La Moncloa, el paseo del Prado y la puerta de Alcalá.

Por la mañana, los fusilamientos arreciaron. Los franceses ejecutaron a 24 personas en la montaña del Príncipe Pío (actual Plaza de España) y otros 12 en el Buen Retiro. La cifra total final rondó los 500 muertos, de los que sólo 50 fueron militares. De los primeros 450, el 15% fueron mujeres.

A lo largo de todo el mes de mayo se produjeron levantamientos provinciales, que se consolidaron en la formación de varias juntas. El 6 de mayo tuvieron lugar en presencia de Napoleón Bonaparte las denominadas abdicaciones de Bayona, mencionadas en el pie de página nº 3. La corona pasó de manos de Fernando a las de su padre, Carlos IV, y de las de éste a Napoleón, quien a su vez la depositó en su hermano José Bonaparte.

El general Murat creyó escarmentar al pueblo español con la crueldad demostrada el día 3 de mayo. Lejos de conseguirlo, encendió la mecha de una reacción que expulsaría al ejército francés de España, tras un lustro de miseria, destrucción y robos. El hecho de contar con 50.000 soldados franceses, 10.000 en la capital, 10.000 en las poblaciones cercanas y 30.000 en reserva, esperando órdenes, le cegó. No sabía lo que era la guerra de guerrillas y eso tuvo.

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La noticia de esta semana tiene que ver con un suelto publicado en Actualidad Económica, el domingo 24 de abril de 2022, por el presidente de la Fundación Civismo, sedicentemente liberal, Julio Pomés. Pueden leerlo aquí si les parece bien, https://civismo.org/en/emision-de-co2/ pero no les arriendo la ganancia.

El artículo es un cúmulo de despropósitos. Intentando el autor equidistar entre los calentólogos y los escépticos, lo que finalmente pare es un ratón. ¿Desde cuándo el cambio que siempre ha experimentado el clima es un riesgo para el bienestar? ¿Cuál es el clima óptimo? ¿El del Siglo V?¿El del Siglo XV?¿El del Siglo XX? ¿El actual? ¿quién lo ha dicho? ¿De dónde saca el autor que el CO2 es un Gas de Efecto Invernadero (GEI) contaminante? ¿Es que se cree la obviamente falsa especie de que el CO2 es el GEI más potente? ¿Dónde se deja al vapor de agua, que por sí sólo ocupa el 95% de la totalidad de los GEI , entre los que el CO2 ronda solamente el 3% del total? ¿Quién le hace decir que el CO2 antropogénico, que es apenas el 3% de todo el CO2 atmosférico, calienta más que el natural, que es el 97% del total del CO2 y sobre el que nada podemos hacer, salvo medirlo? ¿qué tiene que ver el CO2 con los vertidos contaminantes como para que los alinee sin solución de continuidad? ¿qué le lleva a decir que es el ser humano el que está detrás del alza en las temperaturas experimentadas desde 1850? ¿Y desde 1900? ¿Se ha creído el autor la patraña miserable del “Palo de Hockey”, que hasta el IPCC ha sacado de sus informes porque es más falsa que un duro (perdón, un Euro) de madera? ¿de dónde saca el autor que el polo sur se deshiela? ¿de dónde que el nivel del mar se incrementa en mayor medida en que lo viene haciendo desde hace siglos? ¿cómo se le ocurre al autor vincular el CO2 y el ozono troposférico? Los clorofluorocarbonos que laminan la capa de ozono nada tienen que ver con el CO2 y se vienen reduciendo sustancialmente desde que se instrumentó el Protocolo de Montreal en 1987, prohibiendo su uso.

Y ya entrando en la grotesca dinámica de tomar en consideración el CO2 como GEI relevante, ¿cómo se atreve el autor a decir que los países grandes, que son los que más CO2 emiten a la atmósfera, no tienen que ser considerados como un agregado y hay que utilizar una métrica como el CO2 per cápita para ver su incidencia en la emisión a la atmósfera de CO2? ¿no se le ocurre algo más ladino para intentar desviar la responsabilidad de la RP China, de lejos el mayor contaminante, el que más carbón quema, el que se ríe de todos los demás y sigue persiguiendo sus objetivos de crecimiento por encima de cualquier consideración? ¿Y de dónde viene la ideíca de poner el dedo en la ratio CO2/PIB? ¿Es que el CO2 de los países más atrasados incide menos que el de los EE. UU.? ¿No habría que reducir todas las emisiones, vengan de donde vengan, como buenos calentólogos que son?
En el texto, el autor rechaza explícitamente el laissez faire pero sigue llamándose liberal. Él sabrá por qué. El mainstream le puede. Algunos se acomodan.

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El avance tecnológico de esta semana es farmacológico y tiene que ver con el tratamiento del cáncer de mama. https://www.larazon.es/salud/20220324/ywd5bhwtlvfuxflbo77qcjzyvq.html

El subtítulo es claro: “El tratamiento con trastuzumab deruxtecan logra una mejora de más del doble de la supervivencia respecto a la terapia estándar en pacientes con tumor HER2-positivo avanzado”. Y eso, ¿qué quiere decir? Pues que un ensayo clínico publicado en el “The New England Journal of Medicine”, efectuado por un español como primer autor, estos resultados se basan en que el fármaco discrimina: ataca a las células cancerosas y deja con vida a las sanas. Tan positivos son los resultados que el tratamiento pasa a ser el nuevo estándar ¡Olé!

El investigador español, Javier Cortés, director del International Breast Cancer Center (IBCC), afirma que “este fármaco es tan innovador y mejora el pronóstico de forma tan llamativa respecto al tratamiento estándar actual que podríamos estar ante el fármaco más activo en la historia del cáncer de mama”.

La mera lectura del artículo, bastante técnico, es ilusionante: otro avance de la ciencia, en beneficio del Hombre.

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La frase de hoy es de Aristóteles. Es lapidaria, es decir, solemne, clara, con la economía de medios de las que se escriben (o se escribían) en las lápidas: “Tolerancia y apatía son las últimas virtudes de una sociedad moribunda”.

No parece preciso indicar que es de perfecta aplicación en España a esta rebañega asociación laxa, alegre y confiada, arrastrada a la desaparición por seres abyectos que el sistema político ha ensalzado.

 

Cordiales saludos

José-Ramón Ferrandis
Director

 

El 3 de mayo de 1808 en Madrid, por Francisco de Goya y Lucientes.

 

[1] Ningún español preLOGSE necesita contextualizar, pero por si acaso, me extiendo un poco. Napoleón Bonaparte era emperador de Francia desde 1804. España controlaba el acceso al Mediterráneo y el ejército francés quería gestionarlo. Napoleón propuso al gobierno español conquistar Portugal y repartirlo entre Francia y España. Manuel Godoy aceptó (Carlos IV poco pintaba) y permitió que las tropas francesas entraran en España, sedicentemente camino de Portugal. Pero la idea de Napoleón era conquistar Portugal … y España también. En noviembre de 1807, más de 20.000 soldados franceses entraron por los Pirineos. Los españoles no opusieron resistencia y permitieron su despliegue. Pero en febrero de 1808, los planes de Napoleón saltaron a la vista y comenzaron los enfrentamientos.
[2] La tensión existente en España por la cada vez menos encubierta invasión francesa había provocado la presencia en el entorno del Palacio Real de muchas personas, en general contrarias a la presencia de las tropas de Napoleón Bonaparte.
[3] España firmó el Tratado de Fontainebleau (27/10/1807), que permitía la entrada de las tropas francesas en España para atacar a Portugal. El 17/3/1908, se produjo el Motín de Aranjuez, que a los efectos puso de relieve la inepcia de la Corona española. El general Murat ocupó Madrid el 23/3/1808. Napoleón obligó al Rey saliente, Carlos IV y al entrante, Fernando VII, a desplazarse a la ciudad de Bayona, donde ambos abdicaron en favor de Napoleón y éste cedió la Corona a su hermano José Bonaparte.
[4] Maestro cerrajero, amotinado en Aranjuez.
[5] Entre los insurrectos de mayor graduación, los capitanes Luis Daoíz y Pedro Velarde, asumieron el mando: eran los más veteranos. Se encerraron en Monteleón junto al teniente Jacinto Ruiz y los alféreces de fragata Juan Van Halen, y José Hezeta, sus hombres y decenas de vecinos. Murieron combatiendo en inferioridad contra los refuerzos enviados por Murat, mandados por el general Lefranc. El resto de los militares españoles colaboró con el general Grouchy en la comisión militar que sentenció a muerte a los insurrectos.
[6] El descrédito en el que incurrieron las autoridades civiles hizo que, en la práctica, fueran reemplazadas por juntas locales y provinciales que en verano se coordinaron en una Junta Suprema Central. Todas ellas reconocían sólo a Fernando VII.
[7] Presidida por el general Grouchy.
[8] Si al principio las únicas armas eran navajas (cada cual tenía una, sobre todo los artesanos, para los que servía además de herramienta) luego se utilizaron todas las demás que tuvieran a mano: piedras, tijeras, macetas, palos o agujas de coser.
[9] “Serán arcabuceados todos cuantos durante la rebelión han sido presos con armas”.
[10] La cifra exacta de bajas ha sido difícil de establecer. Inicialmente (1908, Juan Pérez de Guzmán y Gallo) se contabilizaron 409 muertos, (39 de ellos militares), y 170 heridos, de los cuales 28 eran militares. Juan Pérez de Guzmán registra 578 fallecidos, estableciendo edad, sexo y ocupación.
[11] Entre ellas dos que pasaron a la Historia: Manuela Malasaña y Clara del Rey.
[12] Esta es una afirmación del IPCC, Intergovernmental Panel on Climate Change, organismo de Naciones Unidas dedicado a culpar al ser humano (y sólo al ser humano) de un calentamiento que no saben de dónde viene.

 

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