EL SEMANAL DEL COVARRUBIAS – 17 DE ENERO DE 2023 – MIGUEL ÁNGEL SANZ

EL SEMANAL DEL COVARRUBIAS – 17 DE ENERO DE 2023 – MIGUEL ÁNGEL SANZ

AGENDA 2030: TRIGO Y CIZAÑA (I)

¿Qué tiene de bueno la Agenda 2030? ¿Qué no es tan bueno en ella? ¿A quién interesa la Agenda 2030?  ¿Por qué ha sido difícil de atacar en los aspectos en que lo merece? ¿Qué es la falacia de la Mota?

Este es el primero de una breve serie de artículos sobre la Agenda 2030 para ir respondiendo a esas y otras preguntas.

La Agenda 2030 comprende los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Son 17 objetivos globales establecidos en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, “como un plan para lograr un futuro mejor y más sostenible para todos”. Cada objetivo tiene entre 8 y 10 metas detalladas, por lo que estamos hablando de unas 150 metas. ¿Quién se ha leído la agenda 2030?

Este es el primero de una breve serie de artículos sobre la Agenda 2030 para ir respondiendo a esas y otras preguntas.

Casi todos los políticos llevan en su solapa el logo de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. La Agenda la promueven las instituciones internacionales; y también las administraciones públicas nacionales, regionales y locales. O sea, fundamentalmente los políticos. Pero como veremos… no la promueven toda. Sólo promueven aquellas partes que les resultan más útiles políticamente.

Tomemos, por ejemplo, estos dos objetivos: “reducir considerablemente la corrupción y el soborno en todas sus formas”; y “crear a todos los niveles instituciones eficaces y transparentes que rindan cuentas”. ¿Han oído hablar de ellos a algún político en relación con la Agenda 2030?

La mayoría de las propuestas que hace la Agenda 2030 son perfectamente asumibles. Es más, como dice Higinio Marín, “la mayoría de las propuestas son inexplicables si no es en el contexto de la conciencia cristiana como su génesis y su origen.” “Erradicar la pobreza”, “ampliar el acceso al agua potable”, “el acceso universal a la energía”… son todos ellos objetivos loables. Incluso tiene objetivos a favor del liberalismo. Muchas de las metas buscan aumentar la libertad económica, la propiedad privada y promover el crecimiento económico: “garantizar que todos los hombres y mujeres tengan los mismos derechos a los recursos económicos, la propiedad y la herencia” (¿está la Agenda 2030 contra el Impuesto de Sucesiones?); “eliminar todas las formas de subvenciones a las exportaciones agrícolas” (las subvenciones agrícolas en el primer mundo es uno de los mayores daños que hacemos al tercer mundo); “mantener el crecimiento económico per cápita y, en particular, un crecimiento del producto interno bruto de al menos el 7% anual en los países menos adelantados”…

Sin embargo hay cizaña dentro del trigo. En realidad, la Agenda 2030 tiene el carácter práctico de una trampa. La cizaña, como en la parábola evangélica, es difícil de encontrar y de separar.

Entre otras cosas, la Agenda 2030 se propone “garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva” (aborto y planificación familiar); “asegurar que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser gratuita” (y estatal); “asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible… la igualdad de género… la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural”…

Esta mezcla de trigo y cizaña hace que la Agenda 2030 sea muy difícil de atacar debido a la falacia de la Mota. La mota castral es una metáfora para explicar la falacia. Una mota castral es un castillo en cuyo centro hay una torre inexpugnable (la mota). Alrededor de la mota hay una aldea con casas y huertos (el castro), rodeada por una cerca o muralla no muy alta. En el castro se vive mejor, pero es más difícil de defender. Si hay un ataque serio, la población se refugia en la mota. Cuando los atacantes se convencen de que la mota es inexpugnable, se van. Entonces, la gente vuelve a vivir en el castro. Si quieren conocer la falacia con más detalle pueden hacer clic aquí.

Eso ocurre con las tesis de la Agenda 2030. Si atacas algunos objetivos en el castro, sus defensores se refugian en la mota (los objetivos loables), y te dicen que cómo puedes estar en contra de la Agenda 2030 que busca erradicar la pobreza, el acceso universal a la energía y el agua potable, etc.

A modo de inciso diré que eso mismo sucede con muchos otros temas actualmente. Si atacas algunos aspectos (el castro) del feminismo de tercera ola, te dirán que cómo puedes estar en contra de la igualdad de hombres y mujeres (la mota). Si argumentas contra alguna de las injusticias (el castro) contenidas en la Ley Integral de Violencia de Género de Zapatero, te dirán que cómo puedes estar a favor de la violencia machista (la mota). Si cuestionas algunos impuestos al CO2 o a los plásticos (el castro) te dirán que eres un negacionista del cambio climático (la mota).

Hacer visible y notoria esta falacia en la que caen muchas personas nos servirá para argumentar contra la Agenda 2030 allí donde debe ser refutada.

¿Por qué la Agenda 2030 tiene carácter religioso? ¿En qué se manifiesta eso? ¿Es popular o aristocrática? ¿Valora las identidades nacionales o busca más bien una global? ¿Cuál es su trasfondo antropológico? A eso responderemos en los dos siguientes artículos sobre el tema.

Miguel Ángel Sanz
Doctor Ingeniero Industrial por la Universidad de Oviedo, MBA por INSEAD y graduado en Teología por la Universidad de Deusto. Actualmente es Partner en Madavi.

 

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«PENSANDO EL VOZ ALTA» DE AVIZOR: POSHUMANISMO, ENVEJECIMIENTO Y FUTURO DE EUROPA 

En el eje central del proceso de involución cultural que está sufriendo la Civilización Occidental desde mediados del siglo XX, se han venido entrecruzando insidiosamente las políticas de «planificación familiar» y las políticas de «control demográfico». Las primeras se diseñaron con un doble objetivo, el de separar procreación de sexualidad en los países desarrollados y el de servir como instrumento para el control demográfico en los países menos desarrollados. Ambas políticas se llevaron a la práctica a través de la comercialización generalizada de los anticonceptivos orales, la famosa «píldora», así como de otros métodos afines.

Las medidas de control demográfico fueron pergeñadas por Henry Kissinger en los años setenta con el objetivo de frenar la explosión demográfica que se estaba produciendo en los países del llamado Tercer mundo. Se consideró que un descontrolado aumento de la población en esos países traería consigo un intenso agravamiento de su pobreza, configurando así un muy probable escenario generador de revoluciones comunistas que fuesen una amenaza para los EEUU.

Ambas políticas se aplicaron de forma simultánea a lo largo del último cuarto del siglo pasado, desapareciendo en este siglo la campaña de control demográfico en los países más deprimidos. Paralelamente, el movimiento poshumanista, que surgió precisamente en EEUU, ha consolidado su cosmovisión materialista, que se ha constituido en el núcleo de la contracultura nihilista que ha acabado siendo hegemónica en todo Occidente. La confluencia del uso generalizado de los métodos anticonceptivos y de la contracultura poshumanista ha sido decisiva para que se produjese la paradoja de que el asedio a la natalidad se haya trasladado de los países en desarrollo a los países desarrollados, en los que otros factores derivados de los significativos cambios producidos en los roles intrafamiliares, se han convertido en decisivos coadyuvantes del invierno demográfico que padece Occidente. Esas estrategias antinatalistas junto con la concepción antropológica que niega la dignidad ontológica del ser humano, han sido el detonante de la expansión de la lacra del aborto como un método anticonceptivo, estrategia de muerte que vulnera el derecho a la vida del hijo concebido para nacer.

En Europa, con una población envejecida por carecer de reemplazo generacional, una deuda pública en el entorno del 90% de su PIB, una economía en estanflación y un Estado de bienestar insostenible, es absolutamente perentorio el restablecer la hegemonía de la cosmovisión humanista de raíces cristianas que constituya la base para el resurgir de la sociedad europea de las libertades y de la ética de la responsabilidad.

 

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MESA REDONDA: CONSTITUCIÓN Y DERECHO
Jueves 19 enero a las 19h. Universidad CEU San Pablo. C/ Julián Romea 23

Información aquí

Inscripción aquí

 

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